
Resulta que en Canarias nos encanta un buen drama burocrático, pero para firmar un papelito sobre quién pone el queso asado en el ferry, la empresa pública Gestión del Medio Rural (GMR) y Fred. Olsen han decidido que, como buenos canarios de pro, el lugar ideal para sellar el pacto no era ni el Polígono de Añaza ni el de El Mayorazgo, sino Madrid. El acuerdo, formalizado en Madrid el pasado 22 de enero y publicado recientemente en el Boletín Oficial de Canarias, establece un marco estratégico para que las producciones de las islas ganen visibilidad y cuota de mercado tanto en las conexiones interinsulares como en las rutas que enlazan Canarias con la Península.
La iniciativa se enmarca dentro del proyecto «Crecer Juntos» del Gobierno de Canarias, cuya finalidad es vincular la imagen del archipiélago como destino turístico con su oferta gastronómica bajo la marca «Volcanic Xperience». Según los términos del convenio, GMR Canarias actuará como facilitador y proveedor, coordinando el suministro de productos locales para asegurar su disponibilidad en los servicios de restauración a bordo. Este modelo busca superar las dificultades logísticas tradicionales que han limitado históricamente la presencia de elaboraciones de pequeños productores en entornos comerciales de gran escala.
El acuerdo, con una vigencia inicial de un año prorrogable, no contempla transferencias económicas directas entre las partes, sino que se articula a través de la coordinación técnica y la voluntad de colaboración estratégica. Para supervisar el cumplimiento de los objetivos, se ha constituido una Comisión de Control paritaria —formada por dos representantes de cada entidad— que se encargará de resolver las posibles controversias y evaluar el desarrollo de las iniciativas. El pacto detalla además las condiciones de uso de marcas y logotipos, protegiendo la identidad corporativa de ambas empresas en todas las acciones de promoción conjunta que se lleven a cabo.
Esta alianza supone un paso significativo en la profesionalización de la comercialización agroalimentaria regional, al integrar a una naviera de referencia en la cadena de valor del sector primario. Con la firma de este protocolo, GMR y Fred. Olsen intentan dotar de estabilidad a un suministro que, hasta ahora, dependía de gestiones puntuales, fijando un procedimiento reglado para la introducción de nuevas referencias y experiencias gastronómicas en los barcos. La resolución de cualquier conflicto derivado de este compromiso ha quedado sujeta a la jurisdicción de los tribunales de Santa Cruz de Tenerife, cerrando así un marco jurídico que pretende dar seguridad a la actividad convencional de ambas entidades.










