
La Autoridad Portuaria de Las Palmas encara un 2026 marcado por la resolución de su pasivo histórico. Aquellos créditos que se firmaron hace décadas para financiar las grandes infraestructuras del muelle han dejado de ser deuda a largo plazo para convertirse en obligaciones inmediatas. En total, el puerto tiene comprometidos 73 millones de euros en saldos dispuestos que caducan de forma inminente.
El Puerto de Las Palmas llega a 2026 con los deberes hechos en cuanto a coberturas, pero con una presión de caja asfixiante. Al tratarse de operaciones no genuinas de permuta financiera, el Puerto ha estado pagando por una seguridad que ahora caduca junto con los préstamos. Con vencimientos inminentes como los 10 millones de Caixabank este 24 de febrero de 2026, la institución que preside Beatriz Calzada se enfrenta al reto de liquidar una herencia financiera que fue clave para su expansión, pero que hoy exige una solvencia de hierro para no comprometer el futuro.
Lo que ahora se vence como deuda a corto plazo son, en realidad, préstamos blindados hace casi dos décadas bajo una compleja estructura de derivados y permutas financieras (swaps) que garantizaban tipos fijos mientras el Euribor se mantuviera bajo control. El Puerto no solo debe devolver el capital, sino que ha convivido con una serie de contratos de cobertura con BBVA, Santander y Caja Madrid (ahora Caixabank) diseñados para protegerse de la volatilidad, pero que ahora encaran su último acto.
La joya de la corona de esta deuda es el préstamo de 27 millones de euros con el BBVA, que vence este 31 de marzo de 2026. Su letra pequeña es un laberinto de condiciones: durante los primeros años pagó un interés del 3,05%, escalando al 3,40% y finalmente al 3,80% actual. Este interés fijo solo se mantiene si el Euribor no supera el 4,75%; de lo contrario, el Puerto pasaría a pagar el Euribor menos un pequeño margen del 0,05%. Es una apuesta de largo recorrido que obligaba a la Autoridad Portuaria a mantener el derivado financiero activo, ya que cualquier cancelación anticipada del préstamo implicaba liquidar también el seguro financiero asociado.
El resto de la cartera sigue una lógica similar de techos y suelos. Los préstamos que vencen en diciembre de 2026 y junio de 2027, que suman 32 millones de euros entre BBVA y Santander, están sujetos a una barrera del 4,85% o 5% del Euribor. Si el mercado se mantiene por debajo de esos límites, el Puerto de Las Palmas paga tipos fijos de entre el 3,81% y el 4,43%. Es una estructura que en su día aportó estabilidad para construir muelles, pero que ahora obliga a la entidad a desembolsar 1,75 millones de euros solo en intereses devengados al cierre del ejercicio, según consta en la documentación oficial.
Noticia escrita por Raquel Molina. Editado y verificado por José L. Jiménez. Información cruzada sin filtros institucionales. Este análisis no ha sido financiado por publicidad oficial ni condicionado por intereses de lobby.










