
El Puerto Autónomo de Dakar ha cerrado el ejercicio 2025 con una corrección al alza que revierte la tendencia negativa del año anterior. El tráfico total de mercancías alcanzó los 29,66 millones de toneladas, una cifra que contrasta con los 24,58 millones registrados en 2024. Este repunte operativo se sustenta principalmente en el dinamismo de las exportaciones, que pasaron de 6,30 millones a 9,63 millones de toneladas, y en la resiliencia de las importaciones, que ya superan la barrera de los 20 millones de toneladas.
Los resultados financieros han seguido la estela del rendimiento operativo. Los ingresos portuarios escalaron hasta los 130,5 millones de euros (85.600 millones de francos CFA), superando los 117,8 millones de euros contabilizados en el periodo previo. En el desglose por segmentos, destaca el crecimiento del 108% en graneles líquidos, que sumaron 6,46 millones de toneladas. Por su parte, el tráfico de contenedores mostró una evolución más discreta, situándose en 908.529 TEU frente a las 881.289 unidades gestionadas el ejercicio anterior.
La dirección del puerto ha impulsado un giro hacia los segmentos de carga convencional para blindar su competitividad en un entorno marcado por la futura puesta en marcha del puerto de aguas profundas de Ndayane. En diciembre de 2025, las autoridades iniciaron la modernización del Muelle 4, instalación crítica para la gestión de productos agrícolas y carga general. Esta medida se integra en un plan de infraestructuras que incluye el desarrollo de puertos secos y la renovación de los corredores ferroviarios y viales, claves para la conectividad con el interior del continente.
Esta recuperación operativa supone un hito tras la caída del 16% en el volumen total reportada en 2024 por la Agencia Nacional de Estadística y Demografía (ANSD). Los esfuerzos actuales se alinean con los objetivos del programa de Estado “Senegal 2050”, que busca transformar al país en una economía emergente. La modernización de Dakar no solo responde a una necesidad logística interna, sino a la voluntad de posicionarse como el nodo de referencia en el Atlántico africano mediante la optimización de sus servicios de carga estratégica.










