
Guillermo Quintana Ramos reapareció públicamente esta semana en las instalaciones de la Sociedad de Promoción Económica de Gran Canaria (SPEGC) en el recinto portuario de la capital, apenas diez meses después de su abrupta renuncia como director comercial de la Autoridad Portuaria de Las Palmas. El especialista lideró un encuentro técnico centrado en la analítica de datos aplicada a la logística naval, precisamente en el mismo ecosistema institucional desde el que dio el salto a la primera línea de la gestión portuaria. Las funciones de Quintana las tiene asumidas no oficialmente el director de puertos de Las Palmas, Francisco Trujillo.
El regreso de Quintana a los foros de la SPEGC cierra el círculo de una de las crisis de gestión más discretas pero de mayor calado estructural sufridas por la administración de la presidenta Beatriz Calzada. Quintana abandonó formalmente su responsabilidad ejecutiva en los muelles el pasado mes de septiembre tras permanecer solo nueve meses en el cargo, un puesto crítico para la captación de tráficos internacionales que asumió en noviembre de 2024 tras imponerse en un competitivo concurso público frente a una veintena de aspirantes de alto nivel.
El trasfondo presupuestario del cese
A pesar de que los canales oficiales de la Autoridad Portuaria enmarcaron la renuncia dentro de los habituales «motivos personales», fuentes del sector logístico confirman que la marcha de Quintana estuvo motivada por la asfixia de recursos humanos y económicos destinados al departamento de promoción exterior. El director comercial se topó con serias limitaciones presupuestarias para ejecutar la estrategia de internacionalización y modernización del puerto como tenía proyectado, un factor de desgaste que aceleró su salida tras dejar planificada la temporada de cruceros y los grandes eventos internacionales del otoño.
El relevo en la dirección comercial ya arrastraba una fuerte controversia institucional desde su origen. El anterior titular de la plaza, el histórico Juan Francisco Martín, había solicitado formalmente una prórroga de dos años en su edad de jubilación para tutelar la transición del departamento tras tres décadas de servicio ininterrumpido. CC denegó la petición y forzó un relevo de perfil marcadamente técnico, seleccionando a Quintana por su trayectoria previa en el Cabildo de Gran Canaria, donde había pilotado con éxito la iniciativa de atracción de capital Best in Gran Canaria.
El retorno al ecosistema de la analítica de datos
La conferencia de esta semana en la SPEGC sitúa de nuevo a Quintana al frente de las competencias que motivaron su contratación original por el sector portuario: el desarrollo de la Incubadora de Alta Tecnología (IAT) Marino-Marítima. Este proyecto pionero está diseñado específicamente para la implantación de analítica predictiva de datos e inteligencia artificial en la gestión de las operadoras navieras, la estiba y el control de suministros en el Atlántico Medio.
El análisis expuesto en la delegación portuaria de la SPEGC subraya la paradoja que vive el Puerto de La Luz: mientras las instituciones insulares potencian la transferencia de conocimiento tecnológico y el desarrollo de software para el negocio marítimo, la estructura interna de la Autoridad Portuaria adolece de la flexibilidad financiera necesaria para retener los perfiles ejecutivos más cualificados en la carrera por la promoción exterior frente a los nodos competidores de la región.










