La proyección estratégica de España y de la Alianza Atlántica en la fachada noroeste de África ha alcanzado un nuevo hito operativo tras la consolidación de un despliegue conjunto de adiestramiento táctico y transferencia de capacidades militares en territorio mauritano. En un contexto marcado por la profunda inestabilidad regional que atraviesa el Sahel y el paulatino repliegue de los contingentes occidentales en la franja subsahariana, Mauritania se afianza como el socio preferente y el eje de contención fundamental para la estabilidad geopolítica del flanco sur atlántico. En este marco, las Fuerzas Armadas españolas, en estricta coordinación con las estructuras de la OTAN, han intensificado las misiones de adiestramiento especializado y la entrega de recursos logísticos y de combate para blindar las fronteras mauritanas y elevar el nivel de respuesta de sus unidades operativas.
Efectivos especializados del Ejército de Tierra español han completado este septiembre una nueva fase de instrucción teórica y práctica sobre el terreno dirigida a mandos y tropas de las Fuerzas Armadas de Mauritania. La instrucción se ha centrado prioritariamente en la capacitación avanzada para la detección, identificación, neutralización y desactivación de artefactos explosivos (EOD).
Esta disciplina se ha convertido en un pilar operativo crítico para contener las tácticas asimétricas empleadas por las organizaciones terroristas que operan en las franjas fronterizas del Sahel. Las sesiones, desarrolladas en el marco de las Actividades de Seguridad Cooperativa e integradas en la estructura del Mando de Operaciones (MOPS), han permitido transmitir a los zapadores y equipos tácticos locales los protocolos europeos en la gestión de amenazas con explosivos improvisados, fortaleciendo la autonomía operativa del ejército mauritano en misiones de patrullaje y control territorial.
Esta vertiente de adiestramiento bilateral impulsada por las Fuerzas Armadas españolas ha sido complementada simultáneamente por una misión de evaluación y apoyo técnico de alto nivel a cargo de los delegados del Programa de Desarrollo de Capacidades de Defensa (DCB) de la Alianza Atlántica.
Desde 2024 una comitiva de expertos de la OTAN se ha desplegado en Nuakchot para inspeccionar y supervisar la implementación de las prioridades fijadas en el paquete de asistencia militar concedido a este país africano. El plan de trabajo incluye la modernización estructural del estamento militar mauritano mediante asistencia en inteligencia, ciberdefensa, reestructuración de las carreras militares, control de depósitos de armas ligeras y el fortalecimiento específico de sus unidades de élite.
La Alianza Atlántica formalizó la entrega directa de un lote de material táctico y logístico destinado a las Fuerzas de Operaciones Especiales (SOF) del Ejército mauritano. La dotación transferida comprende sistemas de protección balística de última generación, equipos de radiocomunicaciones tácticas para zonas remotas y módulos completos de asistencia médica de emergencia para teatros de operaciones de alto riesgo. El acto oficial de recepción del equipamiento estuvo presidido por la cúpula militar y defensiva del país, contando con la presencia del Comandante de las Fuerzas de Operaciones Especiales y Jefe del Estado Mayor del Ejército, el general El Mokhtar Menny, junto al Secretario General del Ministerio de Defensa, el general Saidou Dia.
La presencia de las delegaciones internacionales en Nuakchot sirvió asimismo para celebrar una serie de encuentros estratégicos al más alto nivel político. El equipo técnico de la OTAN mantuvo una reunión de trabajo con el Ministro de Defensa de Mauritania, Hanana Ould Sidi, en la que se repasaron las vulnerabilidades del escenario regional y se diseñó la hoja de ruta para prolongar la colaboración multilateral. En estas conversaciones se remarcó la urgente necesidad de garantizar la resiliencia mauritana frente a la presión migratoria, el crimen organizado transfronterizo y la expansión de la amenaza yihadista hacia la cuenca atlántica.
La dimensión marítima del programa de instrucción se evidenció de manera práctica en el puerto de Nuakchot con la participación activa de la Armada mauritana. Aprovechando la escala operativa del patrullero oceánico de la Marina Portuguesa NRP Viana do Castelo, los instructores aliados y las fuerzas navales locales desarrollaron un ejercicio práctico combinado a bordo y en aguas jurisdiccionales. La simulación incluyó maniobras de abordaje, inspección de buques sospechosos, seguridad marítima y respuesta ante incidentes en alta mar, verificando el grado de asimilación de las tácticas operativas por parte de la marinería mauritana.
La convergencia del adiestramiento del Ejército de Tierra español y los programas de fortalecimiento defensivo de la OTAN sitúa a Mauritania como el baluarte geopolítico determinante para la seguridad de Europa y del archipiélago canario. La consolidación de unas fuerzas armadas locales altamente capacitadas en desactivación de explosivos, operaciones especiales y vigilancia marítima resulta clave para contener los riesgos de inestabilidad en el área saheliana y garantizar la neutralización de redes ilícitas antes de su proyección hacia el espacio euroatlántico.










