
La conexión atlántica entre las zonas francas españolas ha dado un paso definitivo en Gran Canaria de la mano del director de la Zona Franca de Gran Canaria, Gabriel Corujo. En una misión comercial que refuerza la alianza entre los siete recintos fiscales del país, el delegado de la Zona Franca de Cádiz, Francisco González, ha desembarcado este enero en Gran Canaria con un objetivo claro: compartir sinergias y «cazar» modelos de éxito en sostenibilidad y emprendimiento tecnológico.
Uno de los puntos clave de la visita fue el edificio Incube, gestionado por la Sociedad de Promoción Económica de Gran Canaria. Los representantes gaditanos, guiados por Cosme García, analizaron este espacio diseñado específicamente para empresas de TIC aplicadas al turismo y el ocio. Lo que más ha llamado la atención de la delegación de Cádiz es la arquitectura del edificio, que utiliza ventilación e iluminación natural para minimizar el gasto energético, un modelo que espeja los criterios de sostenibilidad del proyecto Zona Base-Incubazul en la península.
El interés no es solo teórico. Durante la estancia, se han mantenido encuentros con empresas que ya mostraron su deseo de expandirse a la península durante la jornada de incubadoras de alta tecnología celebrada el pasado octubre en Las Palmas. El objetivo de esta misión ha sido facilitar contactos, compartir modelos de referencia y dar visibilidad exterior a ambos recintos en zonas geográficas estratégicas. González subrayó que conocer estos espacios innovadores sirve para enriquecer el ecosistema de emprendimiento que la Zona Franca de Cádiz está construyendo actualmente.
Noticia escrita por Pedro Marrero. Editado y verificado por Gara Vega. Información cruzada sin filtros institucionales. Este análisis no ha sido financiado por publicidad oficial ni condicionado por intereses de lobby.










