
El tablero de la reparación naval en la costa occidental africana y el archipiélago canario acelera su reconfiguración estructural. En un movimiento estratégico coordinado para captar los flujos de la industria energética marina y mercante. El gigante holandés Damen Shipyards Group oficializa la reactivación comercial de sus instalaciones en Senegal tras completar con éxito el mantenimiento del buque African Pearl mientras el grupo Hidramar en Santa Cruz de Tenerife sigue con la tortura burocrática.
La puesta en marcha del nuevo dique flotante de gran tonelaje de Tenerife, un proyecto diseñado para disputar el lucrativo mercado de los buques tipo Panamax que hasta ahora esquivaban los astilleros de la isla, está generando telarañas. ¿Motivo? Los mismos que sostiene el Banco Mundial sobre el puerto de Santa Cruz de Tenerife y adelantado por Canarymaritime: tercermundismo burocrático que hasta Senegal le supera en eficiencia. Puesto 238 del mundo el recinto canario de 400 y pico en trabas burocráticas.
¿No sabían que llegaba?
En Tenerife no se creían que la inversión de Hidrmar fuese real porque otra lógica no tiene que, sabiendo desde hacía dos año que llegaría esa mole, no activasen mencanismos de recepción de la obra. La reactivación de Dakar por parte de Damen no busca competir de manera frontal con el gigantismo de las nuevas instalaciones canarias, sino absorber la demanda de las flotas de apoyo costero de West Africa y la renovación de las unidades de las armadas regionales. Los retrasos de la plataforma canaria de Hidramar está generando ya problemas flotas que pensaban anclar en Canarias nuevos servicios de reparaciones navales.
La reanudación de las operaciones en Dakar representa la culminación de una alianza político-económica de largo alcance. Bajo la fórmula de una empresa conjunta con el Gobierno senegalés, representado por la Société des Infrastructures de Réparation Navale (SIRN), Damen asume la gestión operativa de una planta que cuenta con una plantilla superior a las 300 personas. El reacondicionamiento integral del African Pearl, que ha incluído complejas intervenciones estructurales en acero, tratamientos de carena de alta tecnología y revisiones mecánicas bajo estándares de sociedades de clasificación internacionales, actúa como la carta de presentación de este consorcio público-privado, cuyo objetivo prioritario es alinear los exigentes estándares de seguridad del sector offshore con el modelo global de la multinacional holandesa.
Datos objetivos: Las fechas
A menos de 1.500 kilómetros al norte de la capital senegalesa, las dinámicas de inversión en las Islas Canarias responden con un despliegue de infraestructura de capital privado sin precedentes en el histórico naval de la región. Hidramar completó a finales de abril el posicionamiento y amarre en los muelles de Tenerife de su nueva estructura flotante, bautizada como Hidramar Ultra 22000. En Senegal Damen se hizo cargo del dique que estaba paralizado el 11 de mayo y el 12 de junio ya tenía un buque reparando y como testigo una patrullera de la Guardia Civil.
La incorporación del dique de Tenerife, que representa una inversión global cercana a los 50 millones de euros entre la adquisición de la estructura y los desarrollos de la infraestructura terrestre asociada, quebraría un techo de cristal técnico que penalizaba la competitividad del archipiélago. Hasta la fecha, la flota mercante y los buques de apoyo logístico tipo Panamax —caracterizados por mangas máximas reglamentarias de 32,3 metros— no disponían de instalaciones en el entorno insular capaces de sostener su varada en seco si superaban las 10.000 toneladas de peso muerto o esloras mayores a los 175 metros. Con la entrada en servicio de la nueva plataforma, cuya capacidad de elevación se sitúa en las 22.000 toneladas, el sector naval canario iba a expandir de forma inmediata su mercado objetivo hacia grandes portacontenedores y plataformas de explotación energética en espera, evitando que los armadores desvíen sus flotas hacia los astilleros tradicionales de la península ibérica o el norte de Europa.
El esquema diseñado por Damen en Senegal contempla además una fuerte inversión en capital humano para asegurar la sostenibilidad del negocio a largo plazo. Según ha confirmado el director regional para África de la firma, Frederick Vandepitte, los planes de la corporación incluyen la apertura inmediata de un centro de formación técnica local destinado a elevar la cualificación de la mano de obra senegalesa y estandarizar los procesos de gestión informática y recursos humanos del astillero con la red global del grupo. Al estabilizar la capacidad técnica de Dakar y expandir los límites físicos de elevación en Tenerife, el corredor marítimo de África Occidental articula una oferta de servicios industriales integrada, capaz de retener el valor añadido de las grandes flotas globales sin necesidad de abandonar las aguas del Atlántico Medio.










