
Las perturbaciones geopolíticas en el Estrecho de Ormuz y el Líbano continúan reconfigurando las rutas del comercio marítimo global, consolidando a los puertos de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife como plataformas de abastecimiento críticas en el Atlántico Medio. La reactivación de las tensiones en Oriente Medio, marcada por el ataque de la armada iraní a un petrolero panameño con dos millones de barriles de crudo y las consiguientes operaciones de represalia del Comando Central de EE. UU. (CENTCOM), mantiene el flujo de buques desviados a través del cabo de Buena Esperanza. Este escenario de tránsito ampliado presiona la demanda de destilados en la fachada del África Occidental y los archipiélagos macaronésicos, en un momento en que el crudo de referencia ICE Brent detiene su cotización en los 72,57 dólares por barril.
La posición estratégica de Canarias gana enteros frente a la volatilidad de los precios en los centros tradicionales del norte de Europa. Mientras que en el eje Ámsterdam-Róterdam-Amberes (ARA) la disponibilidad para entregas inmediatas de combustibles limpios se mantiene en niveles de alta restricción, las instalaciones de la Luz (Las Palmas) y el recinto tinerfeño capitalizan su capacidad de almacenamiento para ofrecer certidumbre a las flotas de gran tonelaje que evitan el Canal de Suez.
Restricciones de suministro en el eje ARA estrechan el diferencial con el sur
Los operadores de la región ARA han elevado las alertas de suministro al exigir plazos de reserva obligatorios de hasta siete días para los combustibles de alto contenido en azufre (HSFO) y el marítimo de bajo contenido en azufre (VLSFO), y de seis días para el gasóleo marino (LSMGO). Aunque las existencias de fueloil en el norte de Europa registraron un repunte del 8% tras rozar mínimos de una década durante el mes de mayo, la liquidez física inmediata sigue siendo escasa.
Esta tensión en el mercado físico provocó un encarecimiento abrupto del LSMGO en Róterdam, donde un contrato spot de volumen medio (entre 50 y 150 toneladas métricas) se cerró a 922 dólares por tonelada. La subida de 33 dólares por tonelada en el puerto holandés eliminó de golpe el descuento tradicional que Róterdam mantenía respecto a plazas del sur como Gibraltar, un movimiento que redirige la atención de las mesas de contratación de armadores hacia los hubs de Canarias, cuyos precios de suministro compiten directamente con el área del Estrecho y el África subsahariana. En Durban, por el contrario, los precios del VLSFO y el LSMGO cedieron 8 y 15 dólares respectivamente, evidenciando un comportamiento fragmentado en el continente africano.
El esquisto estadounidense mitiga el repunte geopolítico
La presión alcista sobre los precios del crudo, espoleada por los intercambios de fuego entre fuerzas estadounidenses e iraníes y los ataques selectivos de Israel en el sur del Líbano, encuentra su contrapeso en la reactivación de la oferta al otro lado del Atlántico. El último informe sectorial de Baker Hughes detalla un incremento semanal de siete plataformas de perforación activas en Estados Unidos, elevando el cómputo total de la cuenca del esquisto hasta las 440 unidades operativas.
Este aumento en la capacidad de extracción proyectada a medio plazo mitiga el riesgo de desabastecimiento global en los mercados de destilados. Para los recintos portuarios de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife, el equilibrio entre el incremento de la producción estadounidense y los cuellos de botella logísticos en Europa Occidental apuntala un volumen de actividad sostenido en el segmento del bunkering, consolidando su papel de reguladores de carga y suministro en la conexión marítima entre Europa, América y la costa occidental africana.










