
Correos Express ha lanzado una licitación trianual valorada en hasta 14.5 millones de euros para asegurar el transporte de mercancías y la crucial gestión aduanera con Canarias. La operación proyecta movilizar un total de 24.000 toneladas de carga por vía marítima entre la Península y las Islas, garantizando un volumen constante para los puertos de Las Palmas y Tenerife.
El sector portuario canario ha recibido un espaldarazo significativo a su flujo de carga con la apertura del procedimiento de licitación por parte de Correos Express, la filial de paquetería urgente del operador postal. La licitación, que cubre un periodo de tres años (2026-2028), tiene un presupuesto base de 7.95 millones de euros y un valor estimado de contrato que asciende a 14.5 millones de euros, lo que subraya la magnitud de la operación logística que se busca garantizar.
El compromiso más relevante para el ecosistema portuario es el volumen de carga previsto. En el trienio, Correos Express proyecta movilizar un total de 24.000 toneladas por vía marítima, divididas entre el eje principal Península-Canarias y el vital tráfico interinsular. Este volumen constante —que crecerá anualmente desde 2.975 toneladas interinsulares en 2026 hasta 3.406 toneladas en 2028— es crucial para la estabilidad de las líneas de carga y garantiza un tráfico constante para la eficiencia operativa de los puertos clave. La elección de la modalidad LCL (Less than Container Load) o grupaje marítimo, facilita el transporte de mercancías fragmentadas y urgentes, optimizando la capacidad de los contenedores para el comercio minorista.
El expediente, dividido en tres lotes, destaca la complejidad intrínseca de operar en el archipiélago: el tercer lote se dedica exclusivamente a las labores de agente y representante de aduana. La necesidad de gestionar hasta 263 despachos marítimos y 1.764 despachos aéreos en 2026, con cifras que aumentan anualmente, pone de relieve que la gestión de la frontera aduanera canaria es un cuello de botella tan crítico como el propio transporte. Esta inversión en la gestión regulatoria, además del transporte en sí, asegura la fluidez de las cadenas de suministro para sectores sensibles como la farmacéutica y el e-commerce, confirmando la relevancia de los puertos canarios como el eslabón final de la distribución nacional.










