
Comunicado íntegro de los sindicatos (menos derechona estibadora) del Puerto de Las Palmas sobre el acoso, imparcialidad y confianza en la plantilla emitido este 22 de julio de 2026.
CCOO, CSIF y UGT han remitido un comunicado a plantilla sobre la «necesidad de garantizar que los mecanismos destinados a velar por la ética, el cumplimiento normativo y la resolución de conflictos internos cuenten con una composición que genere confianza, independencia y ausencia de cualquier apariencia de conflicto de interés.
Texto literal:
«Tras recibir el nuevo Protocolo de Prevención y Actuación frente al Acoso enviado por la empresa, los miembros de la parte social del Comité de Seguridad y Salud queremos trasladarles nuestra valoración.
Inicialmente queremos poner en valor la posibilidad, como no podía ser de otra manera, que se brindó a la representación legal de los trabajadores en el Comité de Seguridad y Salud de estar y participar en la elaboración del referido protocolo. Sin embargo, este aspecto positivo no puede ocultar nuestra decepción por la decisión adoptada finalmente por la Dirección sobre alguno de los aspectos más importantes del Protocolo: la composición de la Comisión de Intervención Psicosocial (CIP), que es el órgano encargado de estudiar, valorar y proponer la resolución de los posibles casos de acoso que se pudieran dar en esta APLP.
Mientras los representantes de la parte social propusimos, durante la elaboración del borrador del protocolo, incrementar la presencia de la parte social dentro de esta Comisión para fortalecer su independencia, pluralidad, credibilidad e imparcialidad, la alta Dirección decidió mantener una representación social mínima con un solo Delegado de Prevención, frente a los dos representantes de la parte empresarial, integrando, además, en dicha Comisión a la misma persona/empresa externa encargada de realizar el informe técnico preliminar de los posibles casos que se pudieran denunciar.
Consideramos que esta decisión es difícil de justificar. Por un lado, porque consideramos que no cumple con el requisito de paridad que se le debería exigir a cualquier Comisión de este tipo y por otro puesto que entendemos que quien realiza la valoración técnica preliminar de unos hechos no debería formar parte del órgano que la analiza ya que esta situación puede poner en duda la imparcialidad que debe garantizar cualquier procedimiento de estas características.
Resulta contradictorio que el propio Protocolo insista en principios como la objetividad, la imparcialidad, la independencia técnica, la ausencia de conflictos de intereses y las garantías para todas las personas implicadas y genere dudas precisamente sobre esos principios desde su inicio.
Aumentar la presencia de representantes de las personas trabajadoras entendemos que no habría debilitado la Comisión, al contrario, la habría fortalecido, reforzando su legitimidad y generando una mayor confianza entre quienes, en algún momento, pudieran verse obligados a utilizar este procedimiento.
Porque ningún protocolo de acoso es realmente eficaz si las personas trabajadoras no confían plenamente en quienes deben aplicarlo y decidir.
Por nuestra parte, seguiremos trabajando en la mejora y defensa de todas las personas trabajadoras basado en la independencia, la transparencia y la participación efectiva de estos a través de sus representantes.
Anotaciones varias:
Los representantes sindicales de CCOO, CSIF y UGT han expresado públicamente sus reservas sobre el nuevo Protocolo de Prevención y Actuación frente al Acoso aprobado por la entidad.
En un comunicado conjunto, los delegados sindicales consideran que la composición de la Comisión de Intervención Psicosocial (CIP), órgano encargado de estudiar y valorar las denuncias por acoso, no ofrece las suficientes garantías de independencia e imparcialidad. Según denuncian, la representación de la parte social queda reducida a un único delegado de prevención frente a dos representantes de la empresa, incorporándose además a la comisión la misma entidad externa responsable de realizar la valoración técnica preliminar de los hechos denunciados.
Los representantes de los trabajadores sostienen que esta configuración puede generar dudas sobre principios que el propio protocolo proclama como esenciales, entre ellos la objetividad, la ausencia de conflictos de interés y la independencia técnica. Por ello, defienden que una mayor presencia de la representación sindical habría reforzado la legitimidad y la confianza de la plantilla en el procedimiento.
Planteamiento de fondo: la necesidad de garantizar que los mecanismos destinados a velar por la ética, el cumplimiento normativo y la resolución de conflictos internos cuenten con una composición que genere confianza, independencia y ausencia de cualquier apariencia de conflicto de interés».










