
Pocas paradojas resultan tan reveladoras como el balance de situación de la provincia de Las Palmas con el negocio que viene del mar. Mientras el discurso institucional celebra la economía azul como el pilar estructural de la región —con una producción consolidada en la provincia de Las Palmas de 2.500,4 millones de euros—, una auditoría somera a los balances de Unión Eléctrica de Canarias (Unelco) y Dinosol Supermercados arroja una cifra que cuestiona la métrica del crecimiento diversificado. Solo estas dos entidades facturaron 3.334,4 millones de euros en el último ejercicio, superando en un 33% la producción de todo el sector marítimo-portuario provincial y generando una brecha a favor de estas corporaciones de 834 millones de euros.
Doctrina azul
Esto viene a cuento por el informe presentado en Las Palmas por el presidente de Gran Canaria, Antonio Morales (NC), llamado ‘Informe de economía azul en Gran Canaria’ elaborado por la Sociedad de Promoción Económica de Gran Canaria (SPEGC), que analiza la contribución de los sectores marino-marítimos de la economía insular y que ha sido presentado este miércoles por el presidente del Cabildo, Antonio Morales.
El documento, que se basa en los últimos datos disponibles, del año 2022, señala que el total generado por la economía azul en Canarias equivale al 7,18 % del PIB regional y, de este, un 3,87 % es atribuible únicamente a Gran Canaria. representando el 54 % del total, Gran Canaria se sitúa muy por delante del resto de islas, seguida por Tenerife (19 %), Lanzarote (13 %), La Palma (8 %), Fuerteventura (4 %) y el resto (2 %). Además, la producción total de la economía azul en Gran Canaria (1.901,3 millones de euros) sobre un PIB insular de 18.786,4 millones implica un peso directo del 10,12 %.
Desde una perspectiva puramente financiera, no estamos ante un error de cálculo, sino ante una hiper-concentración de activos estratégicos. Endesa (Enel) opera con una base de activos registrados de 1.649,2 millones de euros, apalancados en un mercado cautivo que le permite una eficiencia de ventas de 1.868,4 millones. Por su parte, Dinosol, el gigante del retail canario, gestiona activos por 916,5 millones para sostener una facturación de 1.465,9 millones. La suma de sus balances alcanza unos activos consolidados de 2.565,8 millones de euros, una cifra que ya es superior a la valoración total de la economía azul de la provincia, situada en los 2.500,4 millones.
Comparación y claves
La comparación por islas subraya esta asimetría dentro de la propia provincia. El informe de la SPEGC otorga a Gran Canaria un liderazgo marítimo con 1.901,3 millones de euros, lo que supone el 54% del total regional, mientras que Lanzarote y Fuerteventura aportan 457,8 y 141,3 millones respectivamente, completando el 71% del peso regional que ostenta la provincia de Las Palmas. Sin embargo, el volumen de ventas agregado de los dos colosos mencionados representa casi el 95% de la producción de la economía azul de todo el archipiélago canario, que asciende a 3.521,8 millones de euros.
Este escenario plantea un interrogante crítico para los inversores sobre si la economía azul es el motor real o un satélite de grandes centros de costes fijos. El ratio resultante es demoledor: solo dos empresas poseen más activos que toda la valoración productiva del sector marítimo provincial. Aunque el sector marino es el principal generador de valor añadido neto y especialización, el flujo de capital en Las Palmas sigue dominado por la gestión de recursos básicos, demostrando cómo una infraestructura de activos tan masiva en solo dos firmas puede eclipsar el rendimiento de todo un océano.
Nitidez
La lectura es nítida: la provincia de Las Palmas ha logrado transformar su geografía en un activo financiero estratégico. Con una aportación al PIB regional que ya supera el 7% en términos globales de economía azul, el modelo de negocio basado en el mar se perfila como la alternativa real a la dependencia del sector servicios puro. La integración de proyectos energéticos como el Salto de Chira y el desarrollo biotecnológico sugieren que el techo de este hub atlántico está aún lejos de alcanzarse, consolidando a Las Palmas como el territorio con mayor proyección de soberanía económica de la ultraperiferia europea.
Noticia escrita por Pedro Marrero desde Tenerife. Editado y verificado por Gara Vega. Información cruzada sin filtros institucionales. Este análisis no ha sido financiado por publicidad oficial ni condicionado por intereses de lobby.










