
El Gobierno de Camerún ha iniciado negociaciones formales con Terminal Investment Limited (TIL), la filial de infraestructuras portuarias vinculada a la naviera Mediterranean Shipping Company (MSC) y dueña de Opcsa en Las Palmas, para impulsar el proyecto del puerto de aguas profundas de Limbe. Tras casi quince años de parálisis administrativa y diversos intentos fallidos de ejecución, la entrada en escena de la firma suiza busca transformar un enclave proyectado en la costa atlántica en un hub comercial operativo. El primer ministro camerunés, Joseph Dion Ngute, encabezó el pasado 15 de julio en Yaundé una cumbre de alto nivel con una delegación ejecutiva de TIL para abordar las opciones de estructuración técnica y financiera de la futura terminal.
La cita en la capital camerunesa se produce menos de un mes después de que el gabinete de Ngute revisara los estudios de viabilidad actualizados para el proyecto. Esta aceleración del calendario político responde a la necesidad de superar la fase de planificación previa e iniciar la captación de capital privado. David El-Bez, director de TIL para el Atlántico Oriental y África, confirmó la apertura formal de los contactos tras ser invitado por las autoridades locales para explorar fórmulas de desarrollo sobre el terreno. Aunque no se ha firmado un contrato de concesión o acuerdo de inversión definitivo, el acercamiento a MSC sitúa a la primera naviera mundial en una posición ventajosa dentro de la licitación.
La valoración del proyecto supera los aproximadamente 610 millones de euros, una cifra que exige articular un esquema de asociación público-privada o la formación de un consorcio internacional de prestamistas. Limbe está llamado a convertirse en el tercer gran complejo portuario de Camerún, sumándose a la operatividad del puerto fluvial de Douala —afectado por congestión y limitaciones de calado— y a la terminal de aguas profundas de Kribi. La principal ventaja competitiva de Limbe radica en su proximidad geográfica a Nigeria, lo que permitiría canalizar los flujos comerciales hacia la mayor economía del continente africano y captar tráfico de transbordo en el Golfo de Guinea.
El grupo MSC cuenta con implantación previa en la red logística camerunesa mediante operaciones en las terminales de Douala y Kribi, además de participación en la cadena de transporte ferroviario conectada a Camrail. Esta penetración en el mercado local otorga a TIL un conocimiento detallado sobre los volúmenes de carga y las restricciones operativas de la región. No obstante, el Ejecutivo camerunés debe delimitar de forma precisa el modelo de negocio de Limbe para evitar solapamientos operativos o una competencia destructiva con los puertos ya existentes, definiendo si la infraestructura se orientará al tráfico de contenedores, a la industria energética o a la carga multipropósito.
El éxito comercial del futuro puerto dependerá en última instancia de las inversiones complementarias en infraestructuras terrestres que asuma el Estado. La viabilidad financiera de la terminal requiere la construcción de accesos viarios y ferroviarios, garantizando el suministro eléctrico, la seguridad jurídica sobre los terrenos y la instalación de zonas logísticas aduaneras. Tras registrar anteriormente manifestaciones de interés por parte de grupos empresariales de Estados Unidos y Turquía, Yaundé afronta ahora el reto de definir el reparto de riesgos, las garantías estatales y el calendario de ejecución para evitar que el proyecto sufra nuevos demoras.










