
Hay empresas que renuncian a las ayudas europeas cuando es calderilla, pero otras no. Resulta, cuanto menos, pintoresco observar cómo el Puerto de Las Palmas se ha convertido en el escenario de una extraña alianza entre gigantes y comercios de proximidad bajo el paraguas de la eficiencia energética. B y S Carga General, SL, ese brazo ejecutor que amalgama el músculo de Boluda con la estrategia del Grupo Laskadiris, se planta en el BOE como un referente del autoconsumo. Con su expediente, la consignataria 11.007,36 euros de ayuda, demostrando que en el negocio de la resiliencia no hay escala que se les resista. En la misma lista está Arreglos Florales Santiago, SL, que ha logrado que el presupuesto público riegue sus paneles solares con 15.623,00 euros de inversión. Boluda Suárez ha sacado más dinero que otra sociedad, que no es del sector de la logístia, que se llama Tortuga Connection, SL, en un alarde de ironía administrativa, se desliza con paso firme hacia la subvención de 25.171,66 euros de inversión y 7.325,50 euros.
Al final, este reparto de fondos europeos tiene algo de surrealista. La gran consignataria que une los mundos de Boluda y Laskadiris parece sentirse igual de cómoda moviendo contenedores que facturando al sol, todo en compañía de una miscelánea de negocios que, de repente, se han vuelto todos expertos en almacenamiento y renovables. Es el ecosistema perfecto: un puerto donde lo mismo se despacha un buque angoleño que se tramita una ayuda para una frutería, siempre bajo la atenta mirada de quienes saben que el verdadero negocio de la década es, sin duda, la gestión del subsidio.
Es una estampa fascinante: Boluda Suárez General, una consignataria que domina las arterias del comercio, desfilando por los mismos pasillos administrativos que una frutería o un comercio de moda de barrio. Mientras los 142 solicitantes que fueron incapaces de descifrar el jeroglífico burocrático se quedaron en la cuneta, este mosaico empresarial demuestra que el Plan de Recuperación no discrimina por tamaño de facturación, sino por destreza a la hora de presentar el papelito.
Lo curioso del asunto es el elenco de compañeros de viaje con los que B y S comparte el banquete de las subvenciones. Si uno observa la lista de la de la Consejería de Transición Ecológica y Energía, se encuentra con una fauna empresarial que parece salida de un relato costumbrista. Modas Kenia, SL, ha decidido que la sostenibilidad es el nuevo negro, llevándose 40.422,80 euros de inversión y 13.332,41 euros de ayuda para renovar su consumo. Casa Miranda y Roman, SL, se ha sumado a la fiebre verde con 36.790,02 euros de inversión y 12.876,52 euros de ayuda.
La nómina sigue su curso con Arreglos Florales Santiago, SL, que ha logrado que el presupuesto público riegue sus paneles solares con 15.623,00 euros de inversión y 5.880,60 euros de ayuda. Frutería Torviscas, SL, aporta el toque de frescura a esta ensalada de fondos públicos, adjudicándose 9.731,00 euros de inversión y 3.234,33 euros de ayuda. Mención aparte merece Bodegas Martinón, SL, que se ha marcado un triplete de expedientes por 7.429,00 euros de inversión y 3.343,06 euros de ayuda cada uno.










