
El Museo Naval de Las Palmas ha acogido este mes de mayo una nueva edición de la Jornada Histórica de la Armada, una cita que en su séptima entrega se sumergió en las profundidades de la táctica naval de los siglos XVI y XVII. Bajo el título ‘D. Álvaro de Bazán y las galeras en los siglos XVI y XVII’, el conferenciante Alberto Hernández Rubio desgranó la figura del que fuera el marino más grande de su tiempo y un estratega cuya sombra sigue proyectándose sobre la historia náutica de España.
El acto, que congregó a un nutrido público interesado en el patrimonio marítimo, sirvió para poner en valor la capacidad de planificación de Álvaro de Bazán. Conocido por no haber conocido la derrota en combate, Bazán no solo destacó como un táctico implacable en el cuerpo a cuerpo de las galeras mediterráneas, sino como un visionario capaz de entender que el futuro de la hegemonía española se jugaba en las aguas abiertas del Atlántico.
La galera frente al reto del galeón
Durante la ponencia, Hernández Rubio analizó un momento decisivo de la Edad Moderna: el tránsito logístico y técnico entre el Mediterráneo tradicional y el Atlántico. En este escenario, la galera —buque de combate predominante por su maniobrabilidad en aguas cerradas— empezó a ceder protagonismo ante el desarrollo del galeón. Fue precisamente Bazán quien desempeñó un papel esencial en la evolución de estos nuevos buques, necesarios para escoltar las flotas de Indias y asegurar el nuevo eje estratégico del poder global.

La conferencia destacó cómo la genialidad de Bazán residía en su dualidad: mientras mantenía la eficacia de las escuadras de galeras en los conflictos contra el Imperio Otomano y la piratería berberisca, diseñaba las bases de la marina oceánica que definiría los siglos posteriores. Su liderazgo en operaciones complejas, como el socorro de la isla de Malta o la batalla de las Terceras, fueron citadas como ejemplos de una maestría que combinaba la fuerza bruta de los remos con la sofisticación de la vela y la artillería.
Divulgación del patrimonio
La celebración de esta jornada en el Museo Naval reafirma el compromiso de la Armada con la divulgación y puesta en valor del patrimonio histórico. Eventos como el del pasado miércoles permiten que la sociedad civil se acerque a una época en la que el control de las rutas marítimas era sinónimo de supervivencia nacional. La figura de Álvaro de Bazán, recordada por su lealtad a la Corona y su audacia en el mar, sirvió de hilo conductor para entender no solo una biografía militar, sino la evolución de una tecnología naval que situó a España a la vanguardia del mundo durante más de dos siglos.










