
El turismo no tira como parece. El sector logístico de frío en Canarias ha cerrado el primer trimestre de 2026 en una situación de máxima presión operativa, al alcanzar una ocupación media del 95% en sus almacenes de productos congelados. Este registro sitúa al archipiélago al mismo nivel que la Comunidad Valenciana y el Norte, liderando la tasa de ocupación a nivel nacional y superando ampliamente la media española, que se fijó en el 92% según datos de la Asociación de Explotaciones Frigoríficas, Logística y Distribución de España (ALDEFE).
Por su parte, regiones como el Sur registraron un 93%, mientras que el Centro y Cataluña se mantuvieron en un 90%, dejando los valores más bajos para Asturias y Galicia con un 85%. Esta cifra confirma la consolidación de un cambio de régimen en la gestión de la capacidad frigorífica a escala estatal. Entre 2021 y 2024, la ocupación media oscilaba en una horquilla de confort entre el 76% y el 82%, cerrando 2024 en el 79%.
Sin embargo, a partir del primer trimestre de 2025 se produjo un salto estructural por encima del 90% que se ha mantenido estable hasta el inicio de 2026. Esta evolución refleja un uso intensivo e ininterrumpido de las instalaciones, lo que reduce la holgura operativa de las empresas para absorber picos estacionales de demanda, incidencias energéticas o imprevistos en el aprovisionamiento.Detrás de este incremento en la ocupación se encuentra el fuerte dinamismo del consumo alimentario, especialmente en categorías clave para la distribución insular y el canal Horeca.
Durante el primer trimestre de 2026, las ventas de productos congelados crecieron un 8,9% en valor y un 5,8% en volumen de demanda. Asimismo, los platos cocinados y precocinados avanzaron un 5,7% en valor y un 4,9% en volumen, mientras que los derivados lácteos y quesos experimentaron incrementos notables de hasta el 7,1% en valor y el 3,9% en volumen.Esta transformación del mercado plantea exigencias operativas complejas para la cadena de frío en Canarias.
La mayor variedad de referencias, la rotación acelerada de productos y la competencia entre grandes superficies, hostelería y plataformas de conveniencia requieren servicios de picking más complejos, logística capilar eficiente y un estricto control térmico. En un entorno insular, operar con solo un 5% de margen libre en los almacenes frigoríficos exige una flexibilidad máxima y una velocidad de respuesta impecable para garantizar el suministro continuo en todo el territorio.










