
En el complejo entramado de la contratación pública, organizar un concurso a medida suele ser la vía rápida para asegurar un servicio específico. No obstante, la burocracia portuaria de Las Palmas acaba de dejar una de esas paradojas administrativas difíciles de explicar: la Autoridad Portuaria preparó una licitación en exclusiva con una única empresa invitada para entregarle un contrato de patrocinio de 150.000 euros y el adjudicatario sencillamente no se presentó. Este 27 de julio se ha dictado sentencia: negociado sin publicidad, desierto. Y era para la sociedad canarioturca donde la parte del salvonconducto local la medianea el entorno del presidente de la patronal Fedeport, grupo Socas.
Se trata dl expediente se inició el 3 de julio de 2026, cuando la presidenta de la institución portuaria, Beatriz Calzada, aprobó la apertura de un procedimiento negociado sin publicidad para patrocinar el evento sectorial ‘Seatrade Cruise Med 2026’. El contrato, con una consignación de 150.000 euros (160.500 euros tras sumar el IGIC), estaba pensado para cubrir actividades de promoción hasta octubre de 2026. Al tratarse de un procedimiento sin concurrencia pública, la administración acudió directamente al mercado para invitar a una firma concreta: la sociedad Global Ports Canary Islands, la gestora turca de la terminal de cruceros.
La Plataforma de Contratación del Sector Público notificó formalmente la invitación a la empresa el 6 de julio, fijando como fecha límite para recibir la propuesta comercial las 14:00 horas del 21 de julio. Transcurrido el plazo y reunida la Mesa de Contratación al día siguiente para proceder al acto formal de apertura, los funcionarios comprobaron con sorpresa que el casillero electrónico estaba completamente vacío. La única entidad invitada a recibir la cuantía económica no llegó a registrar documentación ni oferta alguna.
Sin margen para la negociación y al no existir competidores ni propuestas alternativas sobre la mesa, la Mesa de Contratación tuvo que certificar el plantón comercial elevando una propuesta de resolución urgente. El proceso se ha cerrado formalmente mediante una resolución dictada por la propia Beatriz Calzada en la que declara oficialmente desierto el contrato de patrocinio. Un desenlace insólito en el que la administración tendió la alfombra roja presupuestaria, pero el invitado olvidó asistir a la cita. ¿Volverá a hacerse el contrato? Claro.










