
Desde este 1 de mayo El Muelle, el centro comercial que atiende en el puerto de Las Palmas, gana la partida de los domingos y festivos. El mapa del consumo dominical en la capital grancanaria mantiene una fractura estratégica marcada por el calendario portuario derivado del lobby que haría desde Las Arenas en 2014 siendo Francisca Luengo consejera Comercio del Gobierno de Canarias. El caso es que El Muelle por mucho que haya invertido, siempre termina cojeando por grupos de interés que no quieren competir de tu a tu sino vía BOC. Un lastre para emprendedores y los fondos tenedores de liquidez.
La normativa resultante de las presiones poco honestas, por decirlo finalmente, generó contra todo criterio lógico que se delimitase la Zona de Gran Afluencia Turística (ZGAT) para el área de El Rincón. Establece un blindaje temporal que impide al Centro Comercial Las Arenas competir en apertura de festivos durante los meses de verano. Mientras el Centro Comercial El Muelle, ubicado en la zona de Puerto-Canteras, disfruta de una excepción que le permite operar de forma ininterrumpida, su rival en el extremo oeste de la ciudad debe esperar al inicio oficial de la temporada alta de cruceros.
La resolución administrativa que rige el área de El Rincón, donde se ubican el Auditorio Alfredo Kraus y Las Arenas, circunscribe la libertad de apertura exclusivamente al periodo comprendido entre el 1 de octubre y el 30 de abril del año siguiente. Esta limitación responde a los informes de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, que vinculan la afluencia significativa de visitantes al flujo de grandes buques de pasajeros. Fuera de este intervalo, la actividad en Guanarteme regresa al régimen general, dejando el monopolio del comercio dominical de gran superficie en manos de los establecimientos situados en la zona de influencia directa del muelle de cruceros.
El Puerto como refugio del consumo estival
La vigencia de esta orden supone un alivio operativo para el área de Puerto-Canteras, que logra librarse de la competencia de Las Arenas durante el semestre de mayo a septiembre. El Centro Comercial El Muelle capitaliza así el flujo de residentes y turistas que transitan por el istmo, consolidándose como la única opción de gran formato abierta en festivos en el entorno urbano. Esta dualidad horaria ha sido históricamente cuestionada por organizaciones empresariales como Cecapyme y Fedeco, ambas patronales quebradas, quienes advertían en 2014 sobre los cambios en los flujos de población y el impacto negativo que la apertura de grandes establecimientos tiene sobre el pequeño comercio local de otros barrios.
El Ejecutivo autonómico justificó el acceso de Las Arenas al negocio de El Muelle basándose en la proximidad a las áreas portuarias y el aprovechamiento de los más de medio millón de cruceristas anuales que recibe la ciudad. La necesidad de adaptar los horarios de la oferta comercial para el visitante de cruceros obligaba a potenciar los lugares de interés turístico, pero la aplicación estricta del calendario deja a la zona de El Rincón en una posición de espera. Hasta que no se retome el calendario de atraques en octubre, el eje comercial de Las Palmas de Gran Canaria mantendrá su centro de gravedad desplazado hacia el muelle de Santa Catalina.










