Las Autoridades Portuarias de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife han aprovechado el marco de la feria Seatrade Cruise Med, celebrada en Gran Canaria, para cerrar filas con las Regiones Ultraperiféricas (RUP) y la industria global del crucero. La presidenta del puerto grancanario, Beatriz Calzada, y su homólogo tinerfeño, Pedro Suárez, lideran la creación de una asociación permanente con sede y voz propia ante Bruselas. El Gobierno de Canarias, a través del consejero de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad, Pablo Rodríguez, ha asumido el liderazgo político para articular un lobby permanente entre los puertos de las Regiones Ultraperiféricas (RUP).
El movimiento político busca institucionalizar un lobby insular que defienda la competitividad tarifaria del Atlántico Medio frente al impacto del sistema europeo de emisiones (EU ETS) y la amenaza de fuga de escalas hacia el norte de África.
El argumento económico para articular esta alianza lo aportan las propias métricas del sector en la fachada atlántica. Durante el debate estratégico moderado por Nikos Mertzanidis, director ejecutivo de Cruise Lines International Association (CLIA) en Europa, se puso de manifiesto el peso creciente de la región, que cerró el ejercicio 2025 con 6,34 millones de movimientos de pasajeros frente a los 5,87 millones del año anterior. Representantes de líneas de crucero y puertos como Richard Cooke, Luz Marina Espiau, Susana Gutiérrez, Marcus Puttich y André Velho Cabral analizaron la necesidad de desestacionalizar itinerarios y articular un circuito integrado que conecte Canarias, Madeira y Azores para captar más operaciones de puerto base (homeporting).
La convergencia entre las demandas de las navieras y la iniciativa de las RUP sitúa la infraestructura y las conexiones aéreas en el centro de la ecuación de negocio. Para las compañías de cruceros, el Atlántico ha dejado de ser una simple ruta de reposicionamiento para consolidar su temporada alta de invierno. Sin embargo, los operadores exigen garantizar la conectividad aérea, acelerar las inversiones en descarbonización de muelles (cold ironing) y mantener costes portuarios predecibles ante la regulación ambiental comunitaria.
La propuesta canaria para constituir formalmente la asociación se someterá a votación en el próximo encuentro del Grupo de Puertos de las RUP en Guadalupe. La viabilidad de este frente común no dependerá de la retórica sobre el crecimiento del turismo de cruceros, sino de la capacidad real de los puertos insulares para coordinar calendarios operativos, frenar el sobrecoste regulatorio europeo y transformar el volumen de 6,3 millones de pasajeros en mayor rentabilidad neta por metro de línea de atraque.










