A 40 kilómetros al sur de Agadir, en la localidad de Tin Mansour, un complejo industrial de 29 hectáreas de invernaderos y 13.000 metros cuadrados de salas climatizadas alberga la mayor biofábrica de abejorros polinizadores y ácaros depredadores del Grupo Biobest.
Fundada en 1998 mediante una alianza a partes iguales entre la empresa agrícola marroquí Azura —referente en la producción de tomate— y la firma belga Biobest, esta planta de Chtouka-Aït Baha produce 27 especies de insectos auxiliares diseñados para sustituir los plaguicidas químicos en los cultivos bajo plástico. Un centro de alto rendimiento que opera con 380 empleados, entre los que se cuentan 80 ingenieros y técnicos especializados, y que destina el 98% de su volumen de negocio al mercado internacional, principalmente hacia Europa y Estados Unidos.
El mapa accionarial de este centro de control biológico acaba de cambiar de rumbo. La holding industrial Floridienne, cotizada en la Bolsa de Bruselas, ha anunciado que su filial BioFirst ha alcanzado un acuerdo definitivo para comprar a Azura el 50% restante de las acciones de Biobest Maroc.
La transacción se ha valorado en 30 millones de euros y se financiará mediante una combinación de fondos propios y deuda bancaria. Con esta adquisición, el grupo belga pasa de compartir la gestión a asumir el control exclusivo de la filial marroquí, reforzando la estrategia de integración vertical del negocio y consolidando el dominio completo sobre su principal cadena de suministro de biocontrol.
Las cifras contables de la filial marroquí explican el elevado interés del inversor europeo. Durante el ejercicio 2024, Biobest Maroc registró una facturación de 17,9 millones de euros y obtuvo un beneficio neto de aproximadamente 43 millones de dirhams, 4,3 millones de euros. El margen operativo y la alta rentabilidad del activo han convertido la planta de Tin Mansour en una pieza prioritaria para la estrategia global de Floridienne, que mantendrá un 59,16% de participación en BioFirst tras el cierre del acuerdo. La operación permite a Azura hacer caja con un activo maduro mientras se concentra en su negocio central agroalimentario, traspasando la propiedad operativa de la instalación al especialista industrial que ya gestionaba la tecnología de cría.
El expediente corporativo se encuentra en su fase final de tramitación administrativa ante las autoridades regulatorias del Reino de Marruecos. El Consejo de la Competencia notificó públicamente la solicitud de toma de control exclusivo por parte de Biobest Group —entidad con sede en Westerloo y un capital social de 514,49 millones de euros— y fijó el plazo para la presentación de alegaciones por parte de terceros.
La culminación de la compra consagrará el dominio belga sobre una de las mayores infraestructuras de bioprotección agrícola del norte de África frente a Canarias, asegurando para el mercado europeo el suministro directo de insumos biológicos en un momento de fuerte restricción regulatoria a los pesticidas sintéticos en la agricultura intensiva.










