
El tablero energético del Atlántico Medio experimenta una reconfiguración estructural que amenaza la histórica hegemonía de las Islas Canarias como nudo de distribución de refinados hacia el África Occidental. La multinacional Addax Oryx ejecuta a marchas forzadas la ampliación de sus capacidades de almacenamiento de carburante en Nuakchot, espoleada por las exigencias regulatorias y las demandas de mayores garantías de suministro impuestas por el Gobierno de Mauritania. La infraestructura consolida un avance significativo para la soberanía logística de la república islámica —fundada por Moktar Ould Daddah el 28 de noviembre de 1960— al dotarse de un pulmón de almacenamiento propio diseñado para mitigar la dependencia operativa inmediata de los terminales de Gran Canaria, cuyas empresas con licencia en el mercado mauritano sufrirán un impacto directo en la frecuencia de sus fletes marítimos.
Vida normal
La ejecución técnica y la ingeniería de este complejo estratégico descansan en manos de la corporación sudafricana EPCM Holdings, encargada de gestionar un presupuesto global que asciende a los 36 millones de dólares. El proyecto se ha erigido en una de las obras de ingeniería civil más ambiciosas del litoral mauritano, orientada de forma específica a reducir la extrema vulnerabilidad del país frente a las oscilaciones de precios del mercado internacional y a los estrangulamientos en la cadena logística de derivados del petróleo. La infraestructura de almacenamiento en construcción permitirá albergar reservas de contingencia masivas adyacentes a la capital del país, transformando el modelo de recepción de combustibles que hasta la fecha dependía del goteo constante de buques cisterna despachados desde los muelles de Las Palmas.
Es lógico
La dimensión regional del proyecto cuenta con un marcado componente geopolítico derivado de la irrupción de la siderúrgica marroquí Maghreb Steel en el mercado de la obra pública mauritana. La compañía con sede central en Casablanca ha formalizado de manera integral el suministro de las planchas de acero pesado y las chapas metálicas de alta resistencia indispensables para levantar los gigantescos tanques de almacenamiento en el desierto adyacente a Nuakchot. El director de la siderúrgica, Souhail El Ayachi, responsable de fiscalizar el cumplimiento de este contrato metalúrgico, ha confirmado la entrega satisfactoria del material y el cumplimiento de los plazos de ejecución en el terreno, interpretando esta alianza industrial como un paso definitivo hacia la integración económica del eje norte-sur africano.
Desconexión
Las directrices fijadas por el primer ministro mauritano, Mokhtar Ould Djay, exigen un incremento drástico en la capacidad de custodia de combustibles de la capital, ordenando elevar el techo operativo desde los actuales 60.000 metros cúbicos hasta un volumen de reserva de 123.000 metros cúbicos. Esta meta gubernamental se apoya firmemente en las nuevas instalaciones de Oryx Energies, cuya capacidad agregada sumará 100.000 metros cúbicos adicionales al sistema de distribución nacional. El combustible destinado a llenar estas nuevas cavidades metálicas se adquirirá inicialmente a los operadores autorizados del puerto de Las Palmas, pero el cambio radical radica en que Mauritania ya no importará el producto según sus necesidades de consumo diario, sino que gestionará sus propios inventarios masivos para abastecer de manera continua el interior de su territorio sin subordinarse a la disponibilidad inmediata de los muelles canarios.
¿Oryx tributa en Suiza lo de Mauritania?
Los pliegos de condiciones técnicas desglosan la capacidad de los depósitos gigantes para especializar la distribución de los destilados en función de los requerimientos de la economía doméstica. El núcleo principal de la planta está compuesto por un inmenso tanque para combustible diésel con una capacidad neta de 51.000 metros cúbicos, complementado de forma directa por una unidad de almacenamiento de fueloil de 34.000 metros cúbicos que dará cobertura a las centrales de generación eléctrica y a la minería. Las instalaciones se completan con un depósito de gasolina de 10.000 metros cúbicos y un tanque de reserva técnica de 5.000 metros cúbicos reservado en exclusiva para queroseno de aviación.
El ensamblaje de estas estructuras bajo la dirección de EPCM Holdings certifica un viraje en las relaciones comerciales del Magreb y el área subsahariana, donde Marruecos acelera su posicionamiento como el proveedor industrial preferente para las grandes obras públicas africanas. Esta estrategia de expansión sobre el corredor atlántico guarda una correlación directa con los movimientos de calado corporativo ejecutados en el propio archipiélago canario, donde los intereses económicos de Rabat se han consolidado sustancialmente tras la reciente adquisición del 45% de las terminales portuarias operadas por el grupo Boluda en las islas. El despliegue de Maghreb Steel en Nuakchot y la inversión de capital marroquí en las infraestructuras clave de Canarias configuran una pinza logística que debilita el papel de Las Palmas como único distribuidor energético regional, forzando a los operadores isleños a competir en un entorno donde sus clientes tradicionales se transforman en competidores con capacidad de almacenamiento propia.










