La logística de suministro de combustible para buques en el sur de Europa y el continente africano atraviesa un periodo de estrechez operativa. Las limitaciones de flota de barcazas y los cuellos de botella en el Estrecho de Gibraltar están extendiendo los plazos de entrega en los principales recintos del Atlántico medio, afectando a la planificación del tráfico marítimo comercial y de pasaje en el eje que conecta las Islas Canarias con África Occidental y el continente europeo. Esta información ha sido elaborada de forma independiente por la redacción de Canarymaritime bajo criterios exclusivamente editoriales, citando como fuente primaria a la firma de inteligencia de mercado Engine, sin contraprestación comercial ni vinculación con las entidades citadas.
De acuerdo con los datos de mercado facilitados por Intercop en Las Palmas, la disponibilidad para entregas inmediatas en el puerto de Las Palmas se encuentra restringida. Los operadores recomiendan a los armadores programar las solicitudes con un margen de entre 10 y 12 días de antelación con el fin de asegurar producto y evitar primas adicionales sobre el precio de mercado.
Esta situación en el hub grancanario coincide con un contexto de congestión crítica en el Estrecho de Gibraltar. Las instalaciones gibraltareñas registran esperas significativas —con más de una veintena de buques en fondeo— debido a la falta de espacio en muelle y a la escasez de barcazas de suministro. En el puerto vecino de Algeciras, la operativa sufre retrasos de entre 6 y 24 horas, mientras que en Barcelona y Malta los tiempos de preaviso para obtener tarifas competitivas se sitúan en una semana.
Asimetría logística en los recintos de África Occidental
Al sur del Archipiélago, el panorama de suministro en África Occidental muestra un comportamiento heterogéneo según la plaza portuaria. El puerto de Dakar, en Senegal, mantiene una operatividad normalizada, con disponibilidad ágil tanto de VLSFO (fueloil de muy bajo azufre) como de LSMGO (gasóleo marino de bajo azufre). En una línea similar de estabilidad se sitúa Luanda (Angola), donde el suministro de gasóleo marino requiere únicamente de tres a cuatro días de margen.
Por el contrario, la presión sobre las existencias inmediatas se incrementa en otros nodos del Golfo de Guinea y del Atlántico Sur. En Lomé (Togo) y en la marina de Lagos (Nigeria), los intermediarios exigen un preaviso de entre cinco y siete días para garantizar el abastecimiento de VLSFO y LSMGO. Exigencias idénticas de planificación afectan a las operaciones en la bahía de Walvis (Namibia).
La tensión en la cadena de suministro se agrava en el extremo sur y en el Índico: la plaza sudafricana de Durban reporta escasez en las tres principales familias de combustible, mientras que en Port Louis (Mauricio) los plazos de entrega se han disparado hasta los 14 días.
Contracción de importaciones en el norte de Europa
La situación en las latitudes meridionales contrasta con la dinámica en el HUB de Ámsterdam-Róterdam-Amberes (ARA). Aunque la disponibilidad inmediata en los recintos del Mar del Norte continúa siendo ajustada —con plazos de entrega de 5 a 7 días—, la demanda ha iniciado una senda de recuperación en septiembre.
Los inventarios independientes de fueloil en ARA han repuntado un 15% respecto a los promedios de agosto, a pesar de que el volumen de importación diaria ha descendido a 276.000 barriles por día, procedentes en su mayoría de México (51%), Polonia (23%) y Finlandia (13%). Por su parte, las reservas de gasóleo en el centro logístico europeo permanecen en mínimos históricos de cuatro años, sosteniendo la necesidad de un monitoreo continuo sobre la reposición de destilados medios en toda la red de bunkering del Atlántico.










