
La lucha contra el blanqueo de capitales en el puerto de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife ha revelado que el verdadero santo grial para las autoridades no son los alijos, sino la contabilidad técnica de las organizaciones. En toda España durante el año 2024, la UDEF Central de la Policía Nacional logró incautar una cifra récord de 131,69 millones de euros. Este balance global se desglosa en 99,5 millones de euros en bienes inmuebles, 17,64 millones en productos bancarios, 9,7 millones en vehículos —incluyendo un Bugatti de 850.000 euros, el más caro intervenido hasta la fecha— y 4,82 millones en efectivo. La OCDE en su informe de 2025 ha advertido sobre las operaciones de África occidental una actividad que está moviendo dinero vía hawala: la pesca.
La profesión de hawalero
En Las Palmas hay, o habría. Los hawaladares actúan como intermediarios que mantienen registros contables en simples tablas de Excel o libretas con códigos. Es precisamente esta estructura de transmisión de dinero la que la UDEF intenta asfixiar económicamente para garantizar que, una vez cumplidas las condenas, los delincuentes no puedan reconstruir sus imperios financieros.
El Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) de la OCDE es un organismo intergubernamental independiente que desarrolla y promueve políticas para proteger el sistema financiero mundial contra el blanqueo de capitales, entre otros. El informe donde ha colaborado el Sepblac del Banco de España para GAFI de 2025 al que ha tenido acceso Canarymaritime detalla que estos métodos son utilizados por organizaciones estructuradas con presencia internacional y donde la pesca juega un papel clave. Los sistemas basados en el comercio facilitan el movimiento de fondos mediante «rebotes» antes de llegar al destino final de las mercancías, implicando a menudo a empresas de importación, exportación, transitarios y agentes aduaneros. Los ejemplos citados incluyen el comercio de productos básicos y transacciones internacionales de automóviles, particularmente con vehículos robados.
Zonas francas y rutas marítimas
Otro escenario de máxima preocupación para las autoridades son las zonas francas (FTZ). Aunque su objetivo es facilitar el comercio mundial, el informe documenta casos donde la menor presión supervisora reglamentaria es aprovechada para actividades ilícitas. Las vulnerabilidades en estas zonas permiten a grupos vinculados a la financiación del terrorismo (FT) ocultar el verdadero origen o destino de las mercancías mediante: el envío de carga a través de varios puertos o países para dar apariencia de legalidad, el uso de documentación falsa y conocimientos de embarque falsificados para tergiversar al destinatario final y la lusión de sanciones internacionales y controles de capitales.
El sistema Hawala en el eje Sahara-Mauritania
En regiones como el Sahara y Mauritania, la industria de la pesca se convierte en un escenario clave para el uso de métodos de pago alternativos. Debido a prácticas culturales tradicionales y a la configuración geográfica, el sistema Hawala surge como una herramienta fundamental para la subsistencia y el comercio. Esta «banca clandestina» permite eludir los sectores financieros regulados, siendo preferida por su capacidad para evitar restricciones de tipos de cambio y elevadas tasas bancarias.
Noticia escrita por José L. Jiménez. Editado y verificado por Gara H. Vega. Información cruzada sin filtros institucionales. Este análisis no ha sido financiado por publicidad oficial ni condicionado por intereses de lobby.










