
Ocurrió el pasado mes de mayo, ni una línea en la prensa de las islas sobre un empresario que fue clae para el desarrollo de las islas. A sus 97 años, el veterano armador noruego Fred Olsen deja las funciones formales del consejo de administración de la matriz del grupo para centrarse en el desarrollo de negocio, dando paso a una transición histórica en el conglomerado propietario de Fred. Olsen Express y Fred. Olsen Cruise Lines.
El sector marítimo e industrial internacional ha alcanzado un hito histórico. Tras siete décadas al frente del consejo de administración de Bonheur ASA, el armador noruego Fred Olsen ha decidido abandonar la presidencia y su puesto como consejero de la firma de inversión cotizada en la Bolsa de Oslo que constituye el núcleo financiero y operativo de su familia. La decisión, hecha pública antes de la junta general anual de accionistas celebrada a finales de mayo de 2026, marca el inicio de una transición generacional de calado en una de las sagas empresariales más lonjevas y respetadas de Europa.
Progreso insular
El líder de la derecha progresista de la La Gomera, Casimiro Curbelo, señala que el vínculo de la familia Olsen en las islas comenzó con La Gomera desde 1904 a través de su negocio agrario que sirvió para materializar la exportación de plátanos y tomates desde el sur de la isla a toda Europa.»A partir de ese reconocimiento y ese arraigo se comenzaron a escribir las primeras páginas de una historia cargada de progreso en valores, los que siempre han primado y compartido entre los Olsen y la sociedad gomera». señala, antes de reiterar que Bonheur se ha convertido en una pieza vital en la conectividad y el desarrollo, «porque ha sabido hacerse parte de la isla, ser isla y ser parte de nosotros».
A sus 97 años, el veterano magnate no plantea un retiro definitivo de la actividad empresarial. La compañía confirmó que Olsen reorientará su energía a apoyar a las filiales del grupo Bonheur en el área de desarrollo de negocio y expansión estratégica, liberándose de las obligaciones regulatorias e institucionales ligadas a la gestión del consejo. «Nuestras empresas están en buena forma. Ahora más que nunca se trata de potenciar las oportunidades, y en eso quiero centrarme», declaró el propio Fred Olsen al valorar su relevo.

Reestructuración de la gobernanza y relevo legal
La sucesión en la cúspide de Bonheur responde a imperativos legales y a una meditada reorganización de la gobernanza corporativa. La hija del armador, Anette Olsen, continuará liderando la gestión ejecutiva del conglomerado como directora general a través de la firma administradora Fred. Olsen & Co. AS. De acuerdo con la legislación mercantil noruega, la simultaneidad de ambos cargos impide que la primera ejecutiva asuma la presidencia del consejo de administración.
Ante esta restricción, el comité de accionistas de Bonheur formalizó la elección de Gaute Gjelsten como nuevo presidente no ejecutivo del consejo. Gjelsten, miembro de la junta desde 2025 y con trayectoria previa en el comité de accionistas, cuenta con una sólida reputación en el ámbito del derecho marítimo internacional.
Tras 25 años en la firma Wikborg Rein —donde dirigió el departamento de shipping y offshore—, cofundó en 2022 el bufete especializado Gjelsten Herlofsen Law. «Es un privilegio asumir este cargo tras la extraordinaria gestión de Fred Olsen. Bonheur cuenta con una sólida base y espero seguir colaborando con el consejo de administración y con Fred. Olsen & Co. AS», afirmó Gjelsten. La junta ratificó además los mandatos de consejeros de Jannicke Hilland, Carol Bell, Kristin Gjertsen y Nick Emery.
Un imperio marítimo e industrial nacido en 1848
La renuncia de Fred Olsen a la presidencia de Bonheur simboliza el paso de testigo en una dinastía cuya impronta naviera comenzó en 1848 en el pueblo de Hvitsten, a orillas del fiordo de Oslo, cuando los hermanos Fredrik Christian, Petter y Andreas Olsen adquirieron sus primeros veleros. A lo largo de casi dos siglos, la firma evolucionó desde el transporte de carga en madera hasta abarcar la aviación, la construcción naval —mediante el histórico control del astillero Aker— y la prospección energética.
Hoy en día, Bonheur ASA capitanea un gigante industrial diversificado en Canarias con el turismo y con particular peso en el norte de Europa en las energías renovables a través de Fred. Olsen Renewables, Fred. Olsen Seawind, Fred. Olsen Windcarrier y Global Wind Service, filiales que emplean a más de 2.600 profesionales en eólica marina y terrestre.
En el sector del transporte de pasajeros y la logística marítima, la transición del grupo tiene una repercusión directa en España y la Macaronesia. Bonheur es la matriz de Fred. Olsen Express, la naviera líder en el transporte marítimo interinsular en las Islas Canarias con su flota de ferris rápidos, así como de la británica Fred. Olsen Cruise Lines, operadora de cruceros transatlánticos y de pasaje comercial. El relevo institucional en Oslo consolida la estabilidad directiva del grupo familiar mientras encara la descarbonización de sus flotas y la expansión de sus activos eólicos en el Atlántico.










