
El ente público Puertos Canarios ha desplegado una nueva estrategia de diplomacia corporativa destinada a transformar la percepción social de sus infraestructuras marítimas en el archipiélago. Durante una comparecencia ante los medios de comunicación esta mañana, el director gerente de la institución, José Gilberto Moreno, ha presentado la primera sesión de la ‘Jornada de puertos abiertos’, un programa de dinamización que arrancó en el puerto de Taliarte y avanza a otros entornos tras Sardina de Gáldar con escolares este mes de junio.
La iniciativa persigue disolver la tradicional barrera física e industrial que separa los recintos portuarios de las comunidades urbanas colindantes mediante una combinación de rutas divulgativas, recorridos técnicos guiados y acciones artísticas de pequeño formato, ensayando un modelo de apertura que busca asimilar estos nodos de transporte a verdaderos espacios públicos de uso ciudadano.
La propuesta institucional del ejecutivo autonómico se inserta en una tendencia global de gestión logística donde los puertos medianos y de escala regional necesitan redefinir su relación con el territorio para justificar sus planes de expansión y captación de fondos públicos. Moreno ha destacado que la intención del ente no es meramente lúdica; aspira a que la ciudadanía recorra las instalaciones y comprenda la utilidad diaria de unas dársenas que tradicionalmente operan de espaldas al tejido residencial. Al situar la memoria histórica y la cultura marinera en el centro del discurso de captación, la dirección general intenta mitigar los históricos conflictos de convivencia que suelen condicionar la relación entre las zonas de operaciones portuarias y los municipios costeros de Gran Canaria.
El recinto de Gáldar ha actuado como el escenario idóneo para visibilizar la hoja de ruta medioambiental de la corporación, denominada genéricamente Ecopuertos. Este plan director busca la progresiva descarbonización de los servicios de amarre, la gestión circular de los residuos generados por las flotas de bajura y recreo, y la implementación de sistemas de eficiencia energética en los edificios del norte de la isla, alineando la gestión local con los objetivos de la agenda de sostenibilidad de la Unión Europea.
La jornada técnica culminará con la puesta en escena de ‘Historias de Sal”’, un montaje de teatro de calle de cuarenta minutos de duración diseñado por la productora canaria Camino Viejo Producciones y bajo la dirección escénica de Víctor Formoso. La pieza utiliza una estructura itinerante construida con materiales recuperados y elementos de desguace marino para articular una narrativa basada en la poesía visual y la resiliencia ecológica. A través del despliegue de este tipo de activos culturales, las autoridades portuarias pretenden humanizar el impacto visual de las grúas y los pantalanes, transformando la zona de operaciones del muelle en un anfiteatro improvisado apto para el consumo cultural de proximidad.
El valor reputacional de los espacios portuarios vivos
Los puertos autonómicos desempeñan un papel vertebrador en la conectividad interinsular y la economía de las flotas de pesca artesanal, pero su rentabilidad financiera a menudo es cuestionada por los costes fijos de mantenimiento estructural frente a la gran competencia de los grandes hubs del Estado. La apertura de las instalaciones al turismo interior y a los residentes actúa como un amortiguador político que legitima las partidas presupuestarias destinadas a la modernización de los diques y las explanadas comerciales.










