
La estructura corporativa que gestiona los intereses del proyecto de la empresa Puerto de Aguadulce ha completado una profunda reorganización legal y societaria dirigida a transformar su modelo de negocio. La entidad, inscrita en el Registro Mercantil de Santa Cruz de Tenerife, ha formalizado su conversión jurídica desde una Agrupación de Interés Económico (AIE) a una Sociedad Limitada bajo la nueva denominación de Puerto de Aguadulce. El movimiento viene acompañado de una renovación de su consejo de administración, donde gigantes del sector energético e institucional como Enagás, el Instituto de Crédito Oficial (ICO) y el Banco Sabadell consolidan su control para reorientar el objeto social de la firma hacia la adquisición, financiación y explotación de buques mercantes.
La transformación a sociedad limitada, formalizada el pasado 25 de junio de 2026, marca el fin de la estructura fiscal de AIE, utilizada habitualmente en España para canalizar deducciones fiscales y financiar activos singulares o infraestructuras de gran envergadura. Con la adopción de los nuevos estatutos sociales, adecuados al texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital de 2010, la empresa modifica drásticamente su objeto de negocio. A partir de ahora, la actividad principal se centrará en la compra de buques mercantes, la estructuración financiera para la construcción de nuevas embarcaciones y su posterior arrendamiento o explotación económica bajo cualquier modalidad que asegure el control total sobre los activos navales.
Enagás asume el liderazgo del consejo
La nueva etapa corporativa sitúa a la filial Enagás Financiaciones SAU en la presidencia del órgano de administración de Puerto de Aguadulce SL, reforzando el papel de la multinacional gasista en la toma de decisiones estratégicas del proyecto. El Instituto de Crédito Oficial (ICO), entidad pública empresarial adscrita al Ministerio de Economía, asume la vicepresidencia de la sociedad, mientras que Bansabadell Inversió Desenvolupament SA, el brazo inversor del Banco Sabadell, mantiene su posición clave como consejero de la nueva estructura de responsabilidad limitada.
El reajuste de la cúpula directiva ha conllevado el cese y la posterior designación técnica de los representantes físicos de estas corporaciones en el consejo de administración. El engranaje ejecutivo de la sociedad vuelve a contar con los nombres clave que han tutelado la entidad en sus fases previas. Óscar Lara López y Gonzalo Dionisio María Arredondo mantienen sus funciones de representación para las firmas consejeras, mientras que David San Frutos Tomé continúa ejerciendo la representación técnica en el consejo. La secretaría no consejera sigue bajo la dirección de Begoña Lorenzo Sánchez, respaldada por Candelaria Isabel Pérez Gil en la vicesecretaría no consejera de la firma canaria.
El giro estratégico hacia el transporte marítimo
La irrupción de Enagás y sus socios financieros en el negocio de la propiedad y explotación de buques mercantes coincide con las crecientes necesidades de transporte marítimo de combustibles limpios y la necesidad de asegurar la cadena de suministro logístico. El diseño de la nueva sociedad limitada faculta a Puerto de Aguadulce SL para actuar como un vehículo financiero y operativo ágil en la adquisición de flota, evitando las rigideces que imponía la anterior estructura de agrupación de interés económico.
La adecuación estatutaria fija el 27 de mayo como fecha de cierre del ejercicio social para la nueva firma, un ajuste técnico que marca el punto de partida de su nuevo calendario fiscal. Al desvincularse de la fórmula de la AIE, orientada a la transparencia fiscal para trasladar bases imponibles a sus socios, la sociedad limitada operará como un actor autónomo en el mercado de la ingeniería financiera naval. Este cambio estratégico dota a la entidad tinerfeña de la capacidad legal para negociar contratos de fletamento a largo plazo con operadores globales e intervenir de manera directa en los astilleros para la contratación de nuevas construcciones de buques, un sector altamente demandado ante el proceso de renovación de la flota mercante internacional.










