
La decisión de Amplus Energy de desplegar la Unidad Flotante de Producción, Almacenamiento y Descarga (FPSO) Petrojarl I en la vasconoruega Zamakona Yards de Las Palmas para una renovación multimillonaria no es un simple contrato de reparación, sino un movimiento estratégico que subraya la creciente rentabilidad —y el riesgo asociado— de los activos maduros en el sector Offshore. El buque está en el Dique Reina Sofía sin actividad aparente. Inicialmente iba a aser reparada en las instalaciones del grupo Laskadiris pero permanece en una lámina de Zamakona Yards.
En febrero de 2025, Puente de Mando, decano de las noticias portuarias de Canarias, dijo que llegaba por seis meses esta FPSO, construida en 1986, es vista por Amplus como un «activo con mayor número de redespliegues» y un vehículo para atender proyectos en regiones de alto crecimiento como África Occidental, Brasil y Surinam. La selección de Las Palmas valida su competitividad en costes y logística, un factor clave para gestionar el break-even en el mercado de sistemas de producción temprana (EPS) y campos marginales.
La adquisición de la Petrojarl I y su preparación para redespliegue responde a una tesis clara: la escasez de nuevas unidades y el alto coste del capital favorecen a los activos de segunda mano que ofrecen flexibilidad. Sin embargo, un buque de 39 años de antigüedad introduce riesgos inherentes de integridad estructural y obsolescencia tecnológica.
El «programa de reactivación y puesta a punto» en Zamakona debe mitigar estos riesgos. La elección del puerto canario, con su proximidad a las cuencas de África Occidental, reduce drásticamente el coste de movilización (opex) y el tiempo de inactividad (downtime), lo cual es crucial para la viabilidad financiera de una unidad que opera en el «extremo flexible y especializado» del mercado, tal como lo describe el director general Steve Gardyne.
El Puerto de La Luz se consolida no por su capacidad de construir mega-proyectos nuevos, sino por su eficiencia en la ingeniería de extensión de vida (life-extension). Astican ofrece un punto de servicio estratégico que minimiza el off-hire para las compañías que operan entre el Atlántico y África. Este proyecto exige al puerto canario una coordinación de alto nivel con V.Ships Offshore para la gestión de la transición. El éxito en la puesta en marcha segura y eficiente de la FPSO es un case study que determinará si Las Palmas puede gestionar el riesgo operativo asociado a los activos con una mayor carga técnica y regulatoria.
Descarbonización y riesgo regulatorio
Aunque Amplus promueve activamente la descarbonización a través de alianzas para la captura de carbono y la electrificación marina, el despliegue de una unidad de 1986 subraya la tensión entre la ambición de transición energética y la realidad operativa. La renovación en Las Palmas deberá incluir modificaciones para que la FPSO mantenga la competitividad a largo plazo en regiones con estándares ambientales cada vez más estrictos. El enfoque de Amplus en ofrecer unidades «a precios altamente competitivos» mediante la reutilización de activos antiguos es una apuesta de alto riesgo/alta recompensa. La eficacia de Zamakona Yards será la variable crítica para determinar la rentabilidad de esta estrategia en los próximos ciclos de inversión.










