
En el tablero del turismo de cruceros de ultra-lujo, la escala del Queen Mary 2 en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife a finales de abril de 2026 no es una parada más; es el broche de oro de su World Tour 2026. Tras 108 días de navegación y después de haber cruzado el Canal de Panamá por primera vez en su historia, el buque insignia de la Cunard ha elegido Tenerife como su única escala española antes de enfilar hacia Le Havre y el regreso final a Southampton. Es la confirmación de que, para las grandes rutas transcontinentales, Canarias sigue siendo el puerto seguro y el avituallamiento premium necesario tras cruzar desde Namibia y Senegal.
El QM2 no se detiene en cualquier sitio. Su itinerario es una selección quirúrgica de 25 escalas en 4 continentes, priorizando sitios Patrimonio de la Humanidad. Que Tenerife figure en esta lista —compartiendo cartel con Sídney, Nueva York o Ciudad del Cabo— refuerza el posicionamiento de la isla en el segmento de «cruceros de destino». Para el comercio de Santa Cruz, la llegada de los pasajeros del QM2 a finales de abril supone una inyección de gasto directo de alto nivel justo antes de que se cierre la temporada alta de invierno.
Según los datos que tiene en su poder Eurocotrol del Espacio Aéreo en el inicio de este 2026, la conectividad aérea programada ha caído un 2,6%, lo que obliga a las autoridades portuarias a mimar más que nunca estas escalas «joya». El Queen Mary 2 trae consigo a miles de viajeros con un perfil de gasto que supera con creces los 148,20 € de tarifa media que comentábamos en el sector hotelero. Es un turismo que no consume recursos alojativos, pero que satura de forma positiva el sector servicios y la restauración de lujo de la capital tinerfeña.
En Tenerife ya se preparan las defensas del muelle sur. La escala de abril será el termómetro perfecto para ratificar que los funcionarios y las empresas del puerto tinerfeño pueden gestionar estos gigantes de la historia naval con la agilidad que exige la Cunard. Es, además, una oportunidad de oro para que la Autoridad Portuaria de Las Palmas venda la «sostenibilidad canaria» a un pasaje que viene de visitar Hawái y la Polinesia Francesa, los competidores directos en la narrativa del paraíso volcánico.










