
En la planta cuarta del South Shore Centre, en South Perth, la oficina de Bronwyn Barnes, la señora de la foto que está con los mandatarios de Liberia hablando de proeyctos de gran calado en la cuenca de West Africa, permanece vacía la mayor parte del tiempo. La consejera delegada de Finder Energy pertenece a esa estirpe de ejecutivos de los sectores extractivos que prefieren el terreno a la moqueta. Con un historial que incluye gigantes como BHP Billiton y un reconocimiento como ‘Mujer Excepcional en los Recursos de Australia’, Barnes está liderando lo que los analistas en Londres y Perth califican como un «golpe de timón» estratégico en el tablero energético del Atlántico.
La noticia que ha sacudido en el sector offshore es la fase avanzada en la selección de la unidad FPSO (Floating Production Storage and Offloading). Según fuentes cercanas a la compañía, el Petrojarl 1 se ha convertido en la pieza central de un rompecabezas que conecta Canarias con el potencial inexplotado de las aguas profundas de África occidental en la área de Liberia. Lo que hay en juego es atender de forma eficiente el flujo de inversión proyectado en el Corredor de la Libertad (2025-2030): 12.000 millones de toneladas de mineral de hierro en juego y una infraestructura multiusuario que acaba con los monopolios históricos de empresas como Arcelor Mittal.
Apoyo de Washington
Mientras el director ejecutivo, Damon Neaves, coordina la aceleración de los proyectos Kuda Tasi y Jahal en Timor Leste —con miras a un FID (Decisión Final de Inversión) en 2026—, Barnes fue vista recientemente en Washington. Allí, en el Foro de Minerales Críticos EE.UU.-África, la consejera delegada de Finder no solo defendió la seguridad energética, sino que cimentó las alianzas necesarias para el ambicioso Corredor de la Libertad.
Este proyecto de infraestructura, que cuenta con el respaldo del presidente liberiano Joseph Boakai, pretende conectar Liberia con Guinea, Burkina Faso y Mali. No es solo una cuestión de mineral de hierro; es una visión de integración regional donde Finder Energy y su aliado estratégico, Ivanhoe Atlantic (liderado por figuras como Henrique Caine), buscan convertir a Liberia en la puerta de entrada al Atlántico para los recursos de África Occidental.

Petrojarl 1: El activo que redefine el riesgo
La selección del Petrojarl 1 no es casual. Finder Energy ha entrado en una fase crítica de «de-risking». La unidad FPSO es el eslabón perdido para materializar el ‘first oil’. Al asegurar activos de producción probados, Barnes y Neaves están enviando una señal clara a los mercados de capitales: Finder ya no es solo una exploradora junior, sino una operadora con capacidad de desarrollo.
Henrique Caine, estratega corporativo y pieza clave en la relación con las administraciones de la Unión del Río Mano, ha sido fundamental para alinear los intereses de la empresa con la política ferroviaria multiusuario de Liberia. El acuerdo de 1.800 millones de dólares con Ivanhoe Atlantic para el uso del sistema ferroviario y portuario Yekepa-Buchanan es el espejo en el que Finder mira su futuro desarrollo logístico.

El factor Canarias: ¿El nuevo hub logístico?
La elección del Petrojarl 1 tiene una lectura geográfica profunda. La proximidad de Canarias a la costa de África Occidental y los proyectos en Guinea y Liberia sitúa al archipiélago en el radar de Finder como un centro de servicios técnicos y logísticos de primer nivel. Con el Corredor de la Libertad movilizando miles de millones en inversión infraestructural, la capacidad de procesar y exportar recursos a través del Atlántico se vuelve la prioridad número uno.
Damon Neaves, con su vasta experiencia en Marruecos, Gabón y Ghana, entiende que el ciclo del petróleo y el gas en esta región depende de la eficiencia transaccional. «Estamos moviendo las piezas para fortalecer las opciones de financiación antes de los hitos principales del proyecto», señalan desde la dirección. Para Bronwyn Barnes, el éxito se mide en resultados y en la capacidad de conectar sectores. Inductante del ‘hall of fame’ de las mujeres de Australia Occidental, su estrategia para Finder Energy combina la audacia de la exploración con la solidez de los corredores logísticos. Si Petrojarl 1 se repara finalmente a aguas canarias para dar soporte a este nuevo eje atlántico, Finder habrá completado una de las maniobras más ambiciosas de la industria independiente de los últimos años. En un mundo hambriento de energía y minerales críticos, la Suite 1 de South Perth puede que siga vacía, pero el mapa de Barnes está más lleno que nunca.










