El negocio aeronáutico del grupo griego Laskaridis ha entrado en una fase de severa inestabilidad operativa y financiera. Aegean Airlines, la aerolínea de bandera helena en la que la familia Laskaridis figura como uno de los principales socios de referencia con un 12,02 % del capital a través de Panagiotis Laskaridis, ha confirmado este martes que ha cerrado el primer semestre de 2026 en números rojos con unas pérdidas netas de 3,3 millones de euros. El deterioro del resultado, que contrasta con el beneficio de 48 millones registrado en el mismo periodo del ejercicio anterior, salpica de lleno a la española Volotea, donde la compañía griega opera como aliado estratégico e inversor clave para su expansión europea.
Combustible
El vuelco en el balance de Aegean Airlines responde a la incisiva presión de los costes operativos sobre el margen de negocio. A pesar de elevar la facturación un 4 % interanual hasta alcanzar los 816,6 millones de euros y transportar a 7,8 millones de pasajeros, la subida del precio del queroseno ha neutralizado el crecimiento de las ventas. La factura del carburante, situándose en niveles que duplican los registros de principio de año, sumada a la depreciación del tipo de cambio, ha provocado una contracción del 7 % en el Ebitda, que descendió hasta los 145,3 millones de euros en la primera mitad del año.
Oriente Próximo
El incremento de la volatilidad geopolítica en el Mediterráneo oriental ha agravado el cuadro de costes de la aerolínea. La ola de cancelaciones forzadas de rutas internacionales entre marzo y junio por la escalada del conflicto en Oriente Próximo asestó un golpe directo a la rentabilidad de las conexiones de medio alcance. La perturbación operativa en la cuenca oriental del Mediterráneo obligó a dejar aeronaves en tierra y redujo el factor de ocupación hasta el 80,3 %, diluyendo la rentabilidad en un semestre marcado por la rigidez del mercado energético.
Contagio
Las pérdidas del socio de referencia en Atenas encienden las alarmas en la cúpula de Volotea. Aegean Airlines no solo actúa como un mero accionista financiero en la aerolínea española, sino que ejerce de socio industrial para acelerar su implantación en los mercados del sur de Europa. El deterioro del flujo de caja en el socio heleno amenaza con congelar los compromisos de capital y limitar las sinergias comerciales acordadas para el refuerzo de la flota regional, en un momento en que la aviación de bajo coste afronta un escenario de estrechamiento generalizado de márgenes.
Ajuste
La dirección de la compañía helena ha reaccionado anunciando un severo plan de contención de gasto para blindar la tesorería. El consejero delegado de Aegean, Dimitris Gerogiannis, ha confirmado la aplicación de una política de gestión de capacidad sumamente restrictiva durante los próximos ocho meses. La aerolínea apoyará su supervivencia en la posición de liquidez de 956,1 millones de euros y en la recepción de nuevas unidades de la familia Airbus neo para reducir el consumo unitario, mientras la familia Laskaridis ve cómo las tensiones financieras en el negocio aéreo se suman al escrutinio regulatorio sobre sus activos portuarios e industriales en el Atlántico.










