
La ambición de dominar el negocio del avituallamiento marítimo en el Atlántico Medio ha terminado por colisionar con la realidad operativa portuaria. En el primer trimestre de 2021, la consignataria Hamilton y Cía, filial del gigante logístico Transcoma Grupo Empresarial, y el líder de la gran distribución alimentaria en el archipiélago, Hiperdino, sellaron una alianza estratégica a partes iguales. El objetivo fundacional radicaba en captar los millonarios contratos de suministro de provisiones a buques, plataformas petrolíferas y grandes líneas de cruceros aprovechando la posición geográfica de Las Palmas. Cinco años después, el proyecto conjunto presenta un balance marcadamente alejado de las expectativas iniciales de expansión internacional.
Un equilibrio de poder sobre el papel contable
La constitución formal de la sociedad instrumental H&H Stock & Food se ejecutó en los últimos días de 2020 con un capital social de 170.000 euros y fijó su domicilio en la Avenida de las Petrolíferas de la capital grancanaria. El organigrama inicial reflejó un estricto equilibrio de poder industrial entre las dos familias de negocios. Ildefonso Cordero Ruiz, presidente de Hamilton y Cía, asumió la presidencia y la condición de consejero delegado mancomunado. El control ejecutivo fue compartido directamente con Javier Puga Santana, consejero delegado de Hiperdino, en calidad de vicepresidente, integrando además en el consejo de administración a directivos clave de ambas organizaciones como Fernando Cruz Martínez.
La lógica económica subyacente al acuerdo parecía impecable sobre el papel contable. Hiperdino aportaba su capacidad de compra a gran escala, su músculo logístico en almacenamiento de perecederos y una cadena de suministro capaz de garantizar surtido y precios competitivos en producto de proximidad. Hamilton y Cía aportaba el activo más valioso en los muelles: una cartera histórica de clientes internacionales, los derechos de agencia consignataria y el conocimiento de los complejos procedimientos de entrega de provisiones (ship chandler) bajo regulaciones aduaneras estrictas.
Del optimismo pandémico al freno operativo
Las declaraciones fundacionales de marzo de 2021 reflejaban un optimismo que el mercado portuario se encargaría de enfriar de forma progresiva. La dirección de Hamilton proyectaba la empresa como la opción más transparente y sostenible para las flotas internacionales que tocaban las bases canarias. La cúpula de HiperDino justificaba la inversión como una vía de diversificación para mitigar la incertidumbre de la crisis sanitaria, explotando el valor del producto local en un circuito comercial de alto valor añadido. La hoja de ruta estratégica contemplaba utilizar los puertos canarios únicamente como rampa de lanzamiento hacia operaciones de mayor calado geográfico en la costa occidental africana.
El desarrollo del negocio destapó fricciones operativas insalvables entre la cultura de la distribución minorista y las dinámicas extremas del sector marítimo. El negocio del avituallamiento de buques exige una flexibilidad logística de veinticuatro horas, plazos de entrega supeditados a los cambios meteorológicos o retrasos de navegación y una estructura de márgenes comerciales muy sensible a la competencia de los puertos del norte de África. La rigidez de las cadenas de suministro diseñadas para supermercados terrestres mostró ineficacia al adaptarse a las solicitudes urgentes e imprevisibles de los buques mercantes y las plataformas offshore.
Estancamiento en la Avenida de las Petrolíferas
La falta de tracción comercial se tradujo en una parálisis de los planes de internacionalización fuera de las fronteras del archipiélago. La estructura mancomunada del consejo de administración de H&H Stock & Food SL, diseñada originalmente para proteger el equilibrio entre los socios, terminó por convertirse en un freno burocrático para la toma de decisiones rápidas en un entorno portuario altamente competitivo. Las operaciones de la sociedad se estancaron en volúmenes marginales dentro de los balances consolidados de sus respectivas matrices empresariales.
Cinco años después del apretón de manos entre las cúpulas directivas, la joint venture sobrevive como un recordatorio de las dificultades de transferir el liderazgo del comercio de consumo general al nicho de la logística marítima pesada. Transcoma ha mandado a la concursal a una empresa por una deuda de 50 millones de euros. La infraestructura de la Avenida de las Petrolíferas opera lejos de las proyecciones de facturación comprometidas en 2021. El mercado de provisiones de Las Palmas mantiene su fragmentación tradicional, evidenciando que la suma de dos liderazgos sectoriales distintos no garantiza el control de un enclave portuario con reglas propias.










