
En el siempre hermético mundo de la propiedad portuaria, llega un nuevo cambio en el aumento del poder de Rumeu en las islas: la metamorfosis definitiva de Gesport Atlantic. Tras una operación quirúrgica que ha culminado con la adquisición del 100% de la compañía por parte de Romeu Shipping, la entidad ha abandonado su antigua identidad para renacer como Romeu Maritime Suppliers Sociedad Limitada. No es solo un cambio de nombre; es la declaración de intenciones de un gigante que busca el control total de la cadena de valor en el eje canario.
La maniobra refleja una profunda modificación estatutaria. La nueva Romeu Maritime Suppliers no solo hereda los activos de la extinta Gesport MACBSA, sino que redefine su objeto social hacia el comercio al por mayor y la prestación de servicios auxiliares críticos: desde el mantenimiento y reparación hasta el aprovisionamiento de buques y plataformas offshore. Este movimiento se ha visto reforzado con el nombramiento de Pablo de Castellví Llovet como apoderado, una pieza clave en el engranaje de la familia Romeu para asegurar que la integración de las terminales de Las Palmas (GTM) y Arrecife (TMA) sea absoluta.
El proceso no ha estado exento de la complejidad propia de un sector altamente regulado. Para llegar a esta inscripción registral, la operación ha tenido que superar el escrutinio de una due diligence exhaustiva, la autorización de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y el visto bueno de la Autoridad Portuaria de Las Palmas. En este sentido, la colaboración de su presidenta, Beatriz Calzada, ha sido determinante para alinear los intereses privados del grupo con la visión estratégica de unos puertos que hoy miran hacia la eólica marina y el negocio de las reparaciones navales.
La integración de Gesport en la división de agencias marítimas de Romeu crea un ecosistema de sinergias difícil de replicar. Al sumar estas terminales a marcas ya consolidadas como Canarship, TIBA o Docks, el grupo se posiciona como el único operador capaz de ofrecer soluciones llave en mano en un enclave que emerge como el gran hub logístico entre tres continentes. Para Romeu, el control del suelo, las terminales de carga, descarga y almacenamiento, era el eslabón que faltaba para cerrar el círculo de una logística global, sostenible e innovadora en las islas.
Mientras los antiguos empleados de Gesport Atlantic asimilan su entrada en una corporación de alcance internacional, el mensaje desde la cúpula es de continuidad y ambición. Romeu, asegura, no ha venido a Canarias simplemente para gestionar muelles, sino para dominar la infraestructura sobre la que se construirá la próxima década del sector offshore en el Atlántico. Con el cambio de denominación ya en el registro, la era Gesport queda atrás; hoy, el nombre que resuena en los puertos canarios es el de Romeu Maritime Suppliers.










