
El consejo de administración de la Autoridad Portuaria de Las Palmas se reúne este jueves con un expediente de calado financiero sobre la mesa además de la salida de Hamilton (Transcoma) del negocio offshore: Beatriz Calzada presenta los estados financieros de 2025, según el orden del día. Los números reflejan el punto culminante de un ciclo de expansión de una década, situando a la entidad en cotas patrimoniales y de facturación inéditas en su serie histórica reciente.
De acuerdo con las proyecciones que maneja la dirección para 2025, la cifra de negocios supera de forma holgada los 80 millones de euros, pulverizando el techo operativo registrado pre-pandemia en 2019 (80,99 millones) de la época de Luis Ibarra y consolidando el repunte iniciado en 2024, cuando los ingresos se elevaron hasta los 79,38 millones de euros (frente a los 77,09 millones de 2023).
Un balance blindado con un activo superior a los 900 millones
La solvencia del balance constituye el pilar central de las cuentas que se someterán a votación. El activo total de la organización se consolida en más de 900 millones de euros y no hay que olvidar que en 2023 eran 868,28 millones. La previsión para 2025 apunta a una aceleración de este ritmo de capitalización, proyectando un activo cercano a los 925-930 millones de euros, respaldado por el plan de inversiones y la acumulación de activos fijos.
Esta expansión patrimonial contrasta con la trayectoria del periodo 2015-2020, cuando el activo se mantenía estancado en el entorno de los 800-820 millones de euros. En la última década, los recursos propios han experimentado una revalorización continuada del 31,3%, pasando de los 626,19 millones de euros en 2015 a 822,18 millones al cierre de 2024. Para el ejercicio 2025, la previsión contempla situar el patrimonio neto por encima de la frontera de los 850 millones de euros, asegurando una estructura financiera desapalancada y capacitada para encajar eventuales fluctuaciones de mercado.
En el plano operativo y de personal, los datos reflejan una notable mejora en la productividad por empleado. Mientras que la cifra de negocios y el activo se sitúan en máximos, la plantilla media se mantiene bajo una estricta disciplina de costes. Cerca de los 339 trabajadores que figuraban en nómina en 2017 o los 335 de 2019, la entidad cerró 2024 con 315 empleados (frente a los 328 del año precedente). Para 2025 no se contemplan incrementos sustanciales de masa salarial, estimándose una plantilla estabilizada en el entorno de los 315-320 efectivos, enfocada en la automatización de procesos y la eficiencia operativa.










