La finalización de los cimientos de la nueva terminal de cruceros en Santa Catalina, a cargo de Rodio Kronsa y Satocan para la turca Global Ports, es una inversión crítica de 14.000 m² que subraya la doble estrategia de Canarias: maximizar los ingresos turísticos (soft revenue) y consolidar su rol como hub logístico clave en el Atlántico, esencial para la transición del bunkering.
El éxito de la construcción de los cimientos —que requirió una solución mixta de 306 pilotes prefabricados CK-270 y 145 micropilotes IR 200 mm— subraya los retos logísticos únicos de trabajar en un entorno insular. La complejidad de gestionar los flujos de materiales y las variaciones de marea exigió una planificación rigurosa, un factor de coste que los inversores internacionales deben tener siempre en cuenta al evaluar proyectos en el Archipiélago.
Mientras el mercado global de hidrocarburos gestiona la volatilidad de las rutas y el desafío de la descarbonización del transporte marítimo, el puerto de Las Palmas da un paso de infraestructura fundamental. La finalización de los cimientos de la nueva terminal de cruceros en el muelle de Santa Catalina, a cargo de la filial española Rodio Kronsa (parte de Soletanche Bachy/ForSHORE) en colaboración con Satocan, es más que una simple obra de ingeniería civil; es una apuesta por la resiliencia económica de un puerto con profundo valor geopolítico.
El proyecto, llevado a cabo sobre una superficie de 8.000 m², está destinado a albergar una terminal de 14.000 m² con capacidad para atender hasta cuatro buques simultáneamente. La relevancia reside en que la modernización de los puertos de escala como Las Palmas es vital para la logística atlántica en una era de incertidumbre energética. Al maximizar los ingresos no petroleros (turismo y servicios de escala), el puerto diversifica su flujo de caja, creando un buffer financiero que lo blinda ante las fluctuaciones extremas del mercado de bunkering (suministro de combustible).
Para Global Ports Canary Islands, esta infraestructura no solo atraerá cruceros, sino que permitirá al puerto reorientar otros espacios para servicios de alto valor añadido, incluyendo la posible readecuación de muelles para el bunkering de GNL o combustibles verdes (metanol), esenciales para el futuro del transporte marítimo que la UE busca impulsar. La experiencia en estructuras marítimas de ForSHORE en este proyecto emblemático de desarrollo portuario consolida, por lo tanto, la posición estratégica de Las Palmas como un punto de tránsito de alta calidad, listo para adaptarse a la transición de la flota mundial.










