
No dejan a las empresas de Fuerteventura operar en Tarfaya por el freno del puerto de Las Palmas y ese espacio lo aprovecha otro. La presencia en aguas del Atlántico sur del buque factoría de bandera rusa Staryy Arbat (registro IMO 8721064, con una eslora total de 104,5 metros y una manga de 16,03 metros) coincide con un vuelco histórico en el rendimiento industrial del puerto de Tarfaya. Los datos oficiales recopilados por la Oficina Nacional de Pesca (ONP) de Marruecos confirman que los desembarques de la pesca costera y artesanal en esta infraestructura estratégica se han disparado un 49% en el primer cuatrimestre del 2026. El volumen total comercializado escaló hasta las 14.691 toneladas métricas al cierre de abril, frente a las 9.889 toneladas registradas en el mismo periodo del año previo.
El salto volumétrico ha tenido un impacto financiero inmediato en la economía local, elevando la facturación global de la lonja de Tarfaya. La valoración de mercado de estas capturas alcanzó los 19,65 millones de euros, un incremento neto del 28% respecto a los 15,37 millones de un año antes. Este rendimiento local contrasta con la tendencia de la industria a nivel nacional, donde los desembarques de la flota costera y artesanal cayeron un 5% interanual (195.828 toneladas), aunque el valor de mercado en todo el reino alauí subió un 5% hasta superar los 360,98 millones de euros.
Valores convertidos a euros según el tipo de cambio oficial de cierre de mercado
El motor principal del crecimiento portuario se sitúa en el segmento de los peces pelágicos (sardinas, caballas y jureles), especies objetivo recurrentes para las flotas industriales que operan bajo acuerdos específicos en la región. Las descargas de pelágicos aumentaron un 70% hasta alcanzar las 12.047 toneladas, inyectando 5,71 millones de euros a las cuentas del puerto, un repunte del 112% frente a los 2,69 millones de euros facturados en el ciclo anterior. El nicho de los cefalópodos, liderado por el pulpo y el calamar, mantuvo su posición como el mayor generador de ingresos brutos al aportar 11,08 millones de euros por 1.367 toneladas comercializadas, un crecimiento sostenido del 6% en volumen y del 9% en valor contable.
La expansión del caladero de Tarfaya muestra, sin embargo, desequilibrios en las pesquerías de fondo y de alto valor comercial. Las capturas de pescado blanco sufrieron un retroceso del 15% en volumen, bajando de las 1.490 toneladas anteriores a 1.268 toneladas, aunque las tensiones de suministro elevaron sus precios unitarios en lonja hasta los 2,84 millones de euros (un 13% más en términos monetarios). El desplome más severo se registró en la división de los crustáceos, cuyo volumen cayó un 67% al consolidar apenas 9 toneladas, lo que redujo drásticamente los ingresos de la flota artesanal de 48.700 euros a solo 17.800 euros al cierre del periodo analizado.
El fondeo estratégico del Staryy Arbat en Tarfaya subraya el renovado peso logístico del enclave portuario, situado en la frontera norte del Sáhara Occidental y frente a los caladeros canarios. Las inversiones estatales en la modernización de los muelles marroquíes y la renovación de los convenios de explotación con armadores extranjeros han transformado la rada de Tarfaya en un nodo de procesamiento clave para la flota rusa y los operadores locales, consolidando un corredor pesquero que altera los balances de suministro en la cuenca atlántica africana.










