
En el hermético mundo del comercio de materias primas en África occidental, la liquidez es la medida definitiva de la soberanía. Desde este 2026 Addax Energy SA, el brazo comercial del gigante Oryx Energies en el puerto de Las Palmas, tiene una línea de crédito revolvente (RCF) de 220 millones de dólares, marca un punto de inflexión para la estabilidad de Mauritania. El éxito de esta refinanciación permite a Oryx mantener su excelencia operativa en el eje Las Palmas-Mauritania-Dakar, asegurando que, a pesar de la volatilidad del mercado, los puertos y centrales eléctricas del desierto mauritano no dejen de recibir el flujo vital de energía con unos tipos de interés restrictivos. Un mensaje de confianza tanto a los mercados como a los reguladores de Nouakchott.
La facilidad crediticia, inicialmente sobresuscrita y garantizada por la matriz Oryx Energies SA, ha sido estructurada por un sindicato de élite liderado por Natixis CIB y Société Générale. La envergadura de la operación queda reflejada en el nutrido sindicato bancario que ha validado el modelo de negocio de la compañía. El acuerdo ha sido pilotado por ocho gestores principales y organizadores autorizados de primer nivel: CA Indosuez (Suiza) SA, Commercial Bank of Dubai, ING Bank NV, Natixis CIB, Nedbank Limited (London Branch), Société Générale, The Standard Bank of South Africa Limited y UBS Switzerland AG. La coordinación de la sindicación recayó en Natixis CIB, mientras que UBS y CA Indosuez asumieron las funciones de agentes de financiación y documentación, respectivamente.
El respaldo financiero se extiende a un segundo nivel de confianza compuesto por un grupo diverso de 11 entidades adicionales. Entre los bancos que integran el sindicato se encuentran gigantes regionales y especialistas en comercio internacional como ABSA Bank Limited, Al Ahli Bank of Kuwait KSCP (DIFC Branch), Arab Banking Corporation SA, Banque Cantonale de Genève, Banque de Commerce et de Placements SA, Banque Internationale de Commerce – BRED (Suisse) SA, Cooperatieve Rabobank UA, Credit Europe Bank (Suisse) SA, EBI SA Groupe Ecobank, The National Bank of Ras Al-Khaimah (PSC) y la Union de Baques Arabes et Françaises.
El hecho de que bancos de la talla de ING, UBS y Standard Bank hayan validado el modelo de negocio de Addax subraya la solidez operativa de un grupo que ha sabido navegar las incertidumbres geopolíticas del Sahel. Para la empresa de Stephen Paris, director financiero de Oryx Energies, este crédito no es solo un colchón de liquidez, sino la herramienta necesaria para ejecutar un «ambicioso programa de inversión». Para Mauritania, esto se traduce en una mayor resiliencia frente a los choques externos en el precio del crudo.
Mauritania: un mercado de exclusividad y riesgo
La posición de Addax en Mauritania es única. Como proveedor estratégico, la compañía ha renovado recientemente su asociación con el Estado mauritano tras la retirada de competidores como Litasco. Esta posición de dominio conlleva una responsabilidad sistémica: Addax gestiona no solo la importación de hidrocarburos, sino que tiene proyectada la construcción de un depósito de combustible de 100.000 metros cúbicos en Nouakchott para mitigar la histórica falta de almacenamiento del país.
El mercado mauritano consume anualmente alrededor de 1,13 millones de toneladas de derivados del petróleo. En un sistema donde el 80% de la energía y la desalación de agua dependen directamente de estos flujos, cualquier interrupción en la cadena de pagos o suministros podría provocar un colapso económico. La inyección de los 220 millones de dólares actúa, por tanto, como un seguro contra el desabastecimiento en sectores críticos como la minería de hierro y la pesca.
Un modelo de supervivencia en el downstream africano
La crónica financiera de Oryx pone de relieve una estrategia de adaptación frente a la competencia de nuevas mega-refinerías en la región, como la de Dangote en Nigeria. Mientras otros operadores sufren para mantener sus márgenes, Addax ha optado por blindar su estructura de capital a corto plazo con opciones de prórroga de 364 días y cláusulas de expansión hasta los 250 millones de dólares. Bajo el modelo Build-Own-Operate, la compañía está transformando su papel de simple comerciante al de gestor de infraestructuras críticas.
Noticia escrita por Gara Vega. Editado y verificado por Pedro Marrero. Información cruzada sin filtros institucionales. Este análisis no ha sido financiado por publicidad oficial ni condicionado por intereses de lobby.










