
El tablero energético del Atlántico ha dado un vuelco inesperado con la irrupción de Nigeria como potencia exportadora de combustible para aviones (Jet A1). Durante décadas, el país africano fue un rehén de las importaciones para mantener su flota en el aire; hoy, la Refinería Dangote ha invertido los papeles, convirtiendo a Nigeria en el «proveedor oscilante» fundamental para Occidente y situando a Tenerife en el centro de su estrategia logística.
La refinería Dangote de Nigeria, la más grande de África, ha aumentado las exportaciones de gasolina y urea a los países africanos afectados por las interrupciones en el suministro causadas por la guerra de Irán , dijo el lunes su propietario, Aliko Dangote.
Dangote afirmó que la refinería, que opera a su máxima capacidad de 650.000 barriles diarios, ha ayudado a amortiguar el impacto total de la crisis tanto en Nigeria como en todo el continente. «Lo que sí puedo hacer es asegurar a los nigerianos… y a la mayor parte de África Occidental, África Central y África Oriental, que tenemos la capacidad de abastecerlos», dijo Dangote durante una visita a la refinería en las afueras de Lagos, la capital comercial.
La escala del cambio es masiva: la planta produce diariamente 24 millones de litros, una cifra que pulveriza la demanda interna nigeriana de apenas 2,1 millones. Este excedente ha encontrado un puerto de acogida prioritario en Europa. Ante las interrupciones crónicas en las rutas del Mar Rojo, los centros operativos de Londres-Heathrow, Róterdam y Tenerife han elevado sus importaciones de crudo nigeriano procesado a máximos históricos, alcanzando los 100.000 barriles diarios.
El impacto en las islas no es casual. Gigantes del sector como Cepsa, BP y Saudi Aramco están asegurando licitaciones masivas para trasladar este combustible a mercados estratégicos. La posición geográfica de Canarias, a escasas millas de la costa occidental africana, convierte al archipiélago en la primera escala natural para la nueva arteria energética que suministra desde Ghana hasta Puerto Rico.
Nigeria ha ejecutado una clase magistral de industrialización nacional. Al designar a su refinería local como proveedor exclusivo para aerolíneas domésticas, el gobierno ha estabilizado los costes internos mientras captura márgenes de alta prima en el mercado internacional. Para los puertos canarios, este movimiento supone una oportunidad de oro para consolidarse como el hub de servicios y suministros de una Nigeria que ya no solo alimenta a África, sino que mantiene en vuelo a Europa.










