
El sector eólico en Las Palmas, tradicionalmente diplomático, ha roto filas para señalar directamente al Ejecutivo de Pedro Sánchez. Durante la jornada ‘Pulso a la eólica marina’, el Clúster Marítimo de Canarias (CMC), dirigido desde Femepa (la vicepresidenta tercera es la presidenta de la ARN, Luisa Ramos, y empleada de Lavinia) y en la órbita de Fedeport, y la Asociación Empresarial Eólica (AEE) lanzaron este martes un ataque velado pero demoledor contra la parálisis del PSOE en el Ministerio de Transición Ecológica.
Los grupos de interés denuncian que la «inacción tiene un coste» y que el Gobierno central está castigando deliberadamente a las Islas al no publicar la orden ministerial necesaria para la subasta. En el Puerto de Las Palmas, el malestar es palpable: acusan al Ejecutivo central de vivir en una «hibernación inaceptable» y de haber «apagado las neuronas» ante una oportunidad que podría inyectar 14.239 millones de euros al PIB regional, 950 millones de euros anuales cuando se ponga en marcha.
La frustración del lobby marítimo que cuelga de Femepa no es gratuita, se apoya en una comparativa de datos que deja en evidencia la gestión estatal. Mientras Madrid mantiene a España con 0 MW instalados, el Reino Unido acaba de adjudicar 8,4 GW este mismo mes tras reaccionar en tiempo récord a los fallos de sus subastas anteriores. Francia y Noruega ya operan con tecnología flotante, la misma que en Canarias permitiría crear hasta 3.276 empleos estables y ahorrar 116 millones de euros anuales al sistema eléctrico. El sector advierte de que el «apagón» normativo está espantando a los inversores hacia Marruecos o Portugal, convirtiendo los 298 millones de euros necesarios para adaptar el puerto en una inversión que, si el PSOE no acelera, llegará tarde.
La defensa del Ejecutivo central, que se percibe en Las Palmas como una excusa para el inmovilismo, es que Madrid está totalmente supeditada a los tiempos de Bruselas. El Gobierno socialista sostiene que el diseño de la subasta debe ser blindado bajo las nuevas directivas de la Comisión Europea para evitar recursos judiciales, especialmente en lo que respecta a las «zonas de aceleración renovable». Sin embargo, para el lobby eólico canario, esta dependencia de Bruselas es solo una pantalla que oculta una falta de voluntad política para priorizar al Archipiélago. Mientras otros países europeos interpretan las normas europeas para ganar competitividad, Madrid parece utilizarlas como un freno que mantiene bloqueado el futuro industrial del Puerto de La Luz.
Noticia escrita por Pedro Marrero. Editado y verificado por Gara Vega. Información cruzada sin filtros institucionales. Este análisis no ha sido financiado por publicidad oficial ni condicionado por intereses de lobby.










