
Siemens Gamesa y Fred. Olsen han sellado un acuerdo estratégico de largo alcance. La firma, anunciada este marzo de 2026, vincula a ambas compañías en un contrato de operación y mantenimiento con una duración fija de diez años, consolidando una alianza que garantiza el soporte técnico para la próxima generación de parques eólicos marinos.
El contrato, que entrará en vigor en el primer trimestre de 2028, otorga a Siemens Gamesa acceso preferente a los buques insignia de la flota noruega, el Bold Tern y el Brave Tern. Estas unidades, diseñadas para la instalación y mantenimiento de componentes pesados, serán las encargadas de dar servicio a las turbinas de Siemens Gamesa de hasta 15 MW, las «bestias» de la industria que hoy definen la eficiencia del sector offshore.
Según ha confirmado Bonheur ASA, la matriz de Fred. Olsen Windcarrier, el acuerdo no solo asegura una década de trabajo ininterrumpido, sino que incluye periodos adicionales opcionales que podrían extender la relación mucho más allá de la fecha de vencimiento inicial. Los términos financieros, descritos como «negociados bajo condiciones de mercado», reflejan la alta demanda de buques de instalación autoelevables (jack-up) capaces de manejar rotores de más de 230 metros de diámetro.
Este pacto llega en un momento de máxima actividad para la flota de Fred. Olsen. Actualmente, el Brave Tern se encuentra en aguas danesas instalando 72 turbinas del modelo SG 14-236 DD en el gigantesco parque eólico Thor (1,1 GW). Además, el buque ya tiene reservado su calendario para 2028, cuando se trasladará al parque alemán Gennaker para instalar otras 63 unidades del mismo fabricante.
Para Siemens Gamesa, el acuerdo es una maniobra de mitigación de riesgos. La escasez global de buques especializados en eólica marina ha sido, durante años, uno de los mayores cuellos de botella para el despliegue de energía limpia. Al asegurar la disponibilidad del Bold Tern y el Brave Tern por diez años, el fabricante de turbinas elimina una variable crítica de su ecuación de costes operativos.
Por su parte, Fred. Olsen Windcarrier logra una visibilidad de ingresos extraordinaria en un sector donde los contratos suelen ser por proyectos específicos. Para los analistas, esta alianza es un indicador claro de que el mercado offshore está pasando de la fase de «instalación frenética» a la de «gestión de activos a largo plazo», donde la fiabilidad del mantenimiento es tan rentable como la construcción inicial.










