
El sector de las marinas deportivas en España ha decidido mover ficha en un momento crítico para la gestión de las infraestructuras costeras. La elección de Gran Canaria como sede del II Congreso Nacional de Marinas de España, que se celebrará los días 4 y 5 de noviembre en el centro ExpoMeloneras, sitúa al archipiélago en el epicentro de un debate que trasciende lo meramente recreativo. Con la participación de 300 profesionales y representantes de un centenar de puertos deportivos, la industria busca redefinir su papel como activo estratégico en la economía azul, alejándose de la imagen tradicional de enclave de ocio para posicionarse como motor de desarrollo industrial y turístico.
La presencia de Pablo Rodríguez Valido, consejero de Obras Públicas del Gobierno de Canarias, y de Tomás Azcárate Díaz de Losada, presidente de Marinas de España, en la presentación del evento, subraya la urgencia de coordinar la gobernanza portuaria con las exigencias de sostenibilidad actuales. Bajo el título Infraestructuras estratégicas para el desarrollo del litoral, el congreso pretende abordar la inseguridad jurídica que a menudo rodea a las concesiones administrativas en la costa española. Para los gestores y concesionarios, la estabilidad en los marcos regulatorios es la variable fundamental que determinará el flujo de inversiones necesarias para modernizar unas instalaciones que compiten en un mercado global cada vez más agresivo.
El Puerto Deportivo Pasito Blanco, bajo la representación de Santiago de Armas, ejercerá como puerto anfitrión en un entorno que Puertos Canarios califica de laboratorio para la innovación en servicios náuticos. La integración de los puertos deportivos en el tejido urbano y su capacidad para generar empleo cualificado son ejes centrales de una agenda que también pone el foco en la digitalización de la gestión portuaria. En un contexto donde la presión medioambiental sobre el litoral es máxima, los expertos técnicos buscarán soluciones que compatibilicen la explotación económica con la protección de los ecosistemas, una exigencia que los mercados financieros ya imponen a cualquier proyecto de infraestructura de gran escala.
Este encuentro nacional llega en un momento de reconfiguración para el sector en Canarias, donde la Asociación de Puertos Deportivos busca fortalecer su influencia en la toma de decisiones públicas. La colaboración público-privada emerge como el único vehículo capaz de sufragar los costes de la transición energética y la adaptación al cambio climático en los muelles deportivos. Al reunir a administraciones públicas y expertos en economía azul, el congreso de Gran Canaria aspira a redactar una hoja de ruta clara que permita a las marinas españolas no solo mantener su liderazgo en el Mediterráneo y el Atlántico, sino transformarse en nodos logísticos de alto valor añadido para las comunidades donde operan.










