
La industria naval española ha dado un golpe de autoridad en el tablero de la descarbonización marítima. El Bahía Candela (B333), el nuevo activo estratégico de la naviera Mureloil, ha completado con éxito sus pruebas de mar oficiales (Sea Trials) en la ría de Bilbao, iniciando la cuenta atrás para su entrega definitiva. Este buque, diseñado para operar bajo fletamento de Repsol, representa la respuesta técnica más avanzada a las exigencias de la IMO y la Unión Europea, posicionándose como una pieza de soberanía industrial que conecta la excelencia de los astilleros vascos con el potencial logístico de Canarias.
La arquitectura del buque, clasificado por Bureau Veritas, rompe con el modelo convencional de suministro de combustibles. Equipado con un sistema de propulsión diésel-eléctrico y dos unidades azimutales SCHOTTEL, el Bahía Candela integra una imponente capacidad de almacenamiento de 4,2 MWh mediante tecnología de baterías LFP de AYK Energy. Este sistema híbrido no solo permite reducir las emisiones de CO2 en un 50% durante las operaciones de búnker, sino que garantiza una navegación en modo completamente eléctrico para trayectos cortos, logrando el ansiado objetivo de emisiones cero y la eliminación total de ruidos y gases en zonas portuarias y áreas urbanas.
Más allá de su eficiencia eléctrica, el Bahía Candela nace como un buque IMO II multiclave, capacitado para el suministro de biocombustibles y metanol. Esta versatilidad es la que ha llevado a Repsol a apostar por el proyecto, asegurando que la infraestructura de suministro en el Atlántico esté preparada antes de las fechas límite regulatorias. El buque actúa como un «cerebro» energético gracias a su Power Management System (PMS) y su capacidad de conexión a tierra (Onshore Power Supply), optimizando cada vatio y reforzando la seguridad operativa mediante defensas tipo Yokohama para maniobras de abarloamiento en fondeo o muelle.
El proceso administrativo encara ahora su fase crítica. Tras finalizar los protocolos operativos HAT (Harbour Acceptance Test) e inspecciones de Capitanía Marítima y la DGMM, el buque obtendrá sus certificados estatutarios internacionales. El hito final será el abanderamiento en Santa Cruz de Tenerife, bajo el Registro Especial de Buques y Empresas Navieras (REBECA), consolidando a Canarias como el puerto base de una de las flotas más sostenibles del mundo.
La entrega del Bahía Candela por parte de Astilleros Murueta no es solo un éxito de ingeniería; es la constatación de que la alianza entre armadores como Mureloil y energéticas como Repsol ha logrado crear un nodo industrial resiliente. Un activo que no solo transporta combustible, sino que transporta la credibilidad de un sector que, frente a la incertidumbre de las rutas globales, apuesta por la tecnología propia para liderar el futuro del transporte marítimo sostenible.










