El mapa del comercio global de automoción atraviesa una reconfiguración estructural impulsada por la deslocalización cercana, la electrificación del parque móvil y la irrupción del coche chino en los mercados de Europa, Oriente Medio y África (EMEA). Ante este contexto de volatilidad en las cadenas de suministro, DP World está acelerando la transformación de su perfil corporativo: el gigante dubaití busca trascender la pura gestión portuaria para consolidarse como un operador logístico integral en el segmento de vehículos terminados.
La expansión de la red de transporte rodado (ro-ro) del grupo, que ha pasado de 16 a 22 ubicaciones operativas globales, y previsiones de entrar donde haya negocio, responde a un rediseño de los flujos intercontinentales. La saturación de la flota naval especializada y las disrupciones geopolíticas en el Mar Rojo han convertido a los nodos intermodales en piezas críticas para garantizar los tiempos de comercialización (time-to-market) de los fabricantes de equipos originales (OEM).
Jebel Ali como plataforma de redistribución hacia el Atlántico y África
El centro neurálgico de esta estrategia se sitúa en la terminal de Jebel Ali, en los Emiratos Árabes Unidos. El complejo superó la barrera del millón de vehículos gestionados en 2024, apalancado en el despliegue de las marcas asiáticas que utilizan Dubái como punto de transbordo hacia los mercados emergentes de África Occidental y Oriente Medio.
Las instalaciones de Jebel Ali disponen de capacidad para procesar hasta un millón de unidades equivalentes a automóviles (CEU) y almacenar 27.000 vehículos en muelles de varios niveles. La infraestructura incorpora servicios de valor añadido como inspecciones previas a la entrega (PDI), zonas de manipulación térmica para baterías de alto voltaje y soluciones aduaneras integradas. El uso de la plataforma digital Cargoes proporciona a los fabricantes visibilidad en tiempo real para anticipar cuellos de botella en la asignación de espacio.
Puertas de entrada en África Occidental y el mercado oriental
La penetración en los mercados en desarrollo constituye el segundo pilar de la expansión. En África Oriental, la toma de control operativo de la terminal tanzana de Dar es Salaam —puerta de acceso a los corredores terrestres del interior del continente— ha supuesto asimilar cerca del 100% de las importaciones de automóviles del país. La optimización de los turnos de trabajo ha permitido elevar el rendimiento operativo de 15.000 a 27.000 manipulaciones mensuales en la plaza.
En la periferia europea, DP World canaliza el fenómeno de relocalización industrial mediante inversiones dirigidas a conectar la cuenca del Mar Negro con Centroeuropa. La compañía destina 130 millones de euros al puerto rumano de Constanza y al nodo interior de Aiud. El proyecto combina una terminal ro-ro con capacidad para 80.000 vehículos anuales en Constanza y una plataforma multimodal que conecta el tráfico marítimo directamente por ferrocarril, reduciendo la dependencia del transporte por carretera y la huella de carbono de las distribuciones continentales.
A este despliegue se suma la apertura de una superficie de 25 hectáreas en el puerto belga de Zeebrugge, con capacidad de almacenamiento para 7.000 unidades, orientada a aportar flexibilidad de inventario a las marcas automotrices en el Norte de Europa.
Electrificación y analítica de datos en la operativa de muelle
La descarbonización de la logística de última milla portuaria se ha integrado en el diseño de las nuevas instalaciones. En el puerto británico de London Gateway, la compañía opera muelles electrificados con grúas de pórtico y apiladoras automáticas cero emisiones, mientras que en Jebel Ali ha desplegado flotas de camiones pesados eléctricos junto a la firma Einride para el movimiento interterminal.
En el plano operacional, la implementación de modelos de simulación basados en gemelos digitales e inteligencia artificial permite gestionar dinámicamente el posicionamiento de los vehículos en patio. Este despliegue de infraestructura física y herramientas de análisis de datos busca mitigar los costes derivados de la congestión y ofrecer alternativas logísticas estables en un entorno de reordenación de las rutas marítimas tradicionales.










