
El Gobierno de Canarias llevó este fin de semana el conflicto del MV Hondius hasta un choque directo con el Estado. Fernando Clavijo amenazó con impedir el fondeo del crucero en Tenerife si el Ejecutivo central no garantizaba la salida de todos los pasajeros durante el domingo. Horas después llegó la respuesta desde Madrid. La Dirección General de la Marina Mercante ordenó formalmente la entrada del barco en el puerto de Granadilla.
La resolución fue firmada por la directora general de la Marina Mercante, Ana Núñez Velasco. El documento obliga a la Autoridad Portuaria a facilitar la acogida del buque mediante atraque o fondeo controlado, además de prestar los servicios de practicaje, remolque y amarre. El texto ordena “imponer la acogida del buque MV Hondius en el puerto de Granadilla, de Tenerife, ya sea mediante fondeo o mediante atraque”. La decisión final sobre la operativa dependerá exclusivamente de las autoridades responsables del dispositivo sanitario.
La decisión se apoya en el artículo 299 del Texto Refundido de la Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante. El argumento jurídico utilizado por el Estado mezcla dos elementos: riesgo marítimo y necesidad de asistencia sanitaria a bordo. La orden deja sin efecto cualquier posibilidad de bloqueo desde Canarias. También aclara el debate abierto durante los últimos días sobre el margen real de decisión de la Autoridad Portuaria en una crisis sanitaria de carácter internacional. Clavijo había elevado el tono pocas horas antes. El presidente canario aseguró que había dado instrucciones para que no se autorizara el fondeo del barco mientras no estuviera garantizada la evacuación completa del pasaje durante la jornada del domingo.
El origen del choque fueron los retrasos de dos vuelos previstos para trasladar pasajeros fuera de Canarias. El Ejecutivo autonómico reclamó al Gobierno español que utilizara plazas vacías en otras aeronaves. Entre ellas, un avión militar con capacidad para 210 pasajeros y ocupado únicamente por 14 personas. “¿Dónde está el protocolo que dice que en un avión de 210 personas no puedan ir 30?”, preguntó Clavijo tras reunirse con representantes de los ministerios de Sanidad, Interior y Política Territorial. El presidente autonómico defendió que Canarias aceptó colaborar desde el principio en la operación del Hondius. También sostuvo que el acuerdo inicial contemplaba resolver todo el desembarco y traslado en unas doce horas para reducir riesgos y tensión social en Tenerife.
Según el Gobierno canario, el Ejecutivo central modificó después ese esquema operativo al asumir que parte de los pasajeros tendría que permanecer más tiempo en la isla. Clavijo endureció todavía más el discurso durante la tarde del sábado. “Canarias no autorizará mañana el fondeo del crucero MV Hondius. Colaboración, sí. Solidaridad, también. Pero no a cualquier precio”, escribió en redes sociales. La respuesta del Estado llegó pocas horas después mediante la resolución de la Marina Mercante.










