
La Dársena de Pesca del Puerto de Santa Cruz de Tenerife se ha convertido en el epicentro de las soluciones de urgencia contra la vulnerabilidad energética de la isla. Las resoluciones del Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria, firmadas por su presidente, López de Vergara, formalizan la vía libre para la instalación de potencia de emergencia discontinua tras la declaración formal de emergencia energética en el archipiélago. Los acuerdos oficializan tanto la asignación de suelo para la nueva planta concedida a Sampol I. y O. Canarias, S.L. como el acondicionamiento infraestructural de Red Eléctrica de España para evacuar dicha energía a la red general.
La decisión estratégica clave del órgano portuario es el otorgamiento de una concesión administrativa a la firma Sampol para la ocupación de 6.230,85 metros cuadrados en la parcela SCDP071 de la Dársena de Pesca. El proyecto contempla la implantación de equipos de generación eléctrica de emergencia y discontinua diseñados para actuar como colchón de seguridad ante picos de demanda o fallos críticos en el sistema insular. La instalación incluye además el tendido de las conducciones de conexión hasta la subestación del Dique del Este, habiéndose fijado un plazo concesional de seis años y un canon total anual de 99.056,28 euros, repartido a partes iguales entre la tasa de ocupación y la de actividad.
De forma paralela y complementaria, la Autoridad Portuaria ha aprobado la modificación sustancial de la concesión de Red Eléctrica de España en la parcela número 12 del mismo recinto portuario. Para poder acoger y distribuir la electricidad procedente de los nuevos grupos de emergencia, la compañía ha ampliado la superficie construida de su subestación reductora en un 11,18%, alcanzando una ocupación total de 570,84 metros cuadrados. Esta adecuación técnica resulta imprescindible para interconectar los nuevos módulos de generación con la red de transporte insular bajo los estándares de garantía operativa necesarios.
El despliegue en el recinto portuario responde directamente al paquete de actuaciones temporales y extraordinarias activadas para mitigar el déficit de potencia firme en Tenerife y evitar futuros ceros eléctricos. Con esta maniobra, el puerto tinerfeño consolida su rol como nodo infraestructural crítico al aprovechar el suelo industrial de la Dársena de Pesca por su proximidad estratégica a las redes de evacuación. El horizonte temporal de seis años concedido a Sampol otorga el margen necesario para mantener operativos estos grupos electrógenos de respaldo mientras se tramitan y ejecutan las infraestructuras de generación definitivas en la isla.










