
El hombre canario ha sustituido la metafísica por la logística, convencido de que la eternidad no es más que un contenedor que llega a tiempo al puerto de Las Palmas. No es una alianza comercial al uso, es un cierre de filas del PIB de Canarias. Bajo la denominación de Socios Inversores Canarios el empresariado de las islas ha levantado un vehículo de inversión que, desde el pasado 28 de enero de 2026, actuará como el guardián local de los intereses de Baleària tras comprar Naviera Armas Trasmediterránea (a la espera de salvedades de la CNMC).
El búnker de la calle Luis Correa Medina
Con un capital inicial de 100.000 euros y sede en la calle Luis Correa Medina, la sociedad no esconde su ambición: la gestión y supervisión total de los derechos políticos y económicos en el tablero marítimo. La presidencia de este consorcio recae en Dinosol Supermercados, con Javier Puga al mando, asegurando que el principal movilizador de carga del archipiélago tenga la llave de la intendencia. Entrar en el plano de qué porcentajes del capital tendría este pool de empresarios insulares, de momento, es ciencia ficción porque, posiblemente, haya otros de Tenerife que se estén organizando en la órbita de PwC.
Retail y destilados: la dieta del búnker
La arquitectura de poder se ramifica a través de una vicepresidencia ocupada por Positivo Expansión S.L., representada por José Luis León (Agua Firgas). Este vehículo es, en sí mismo, un destilado de la industria histórica canaria. Constituida a finales de 2025 y presidida por Teocali S.L. (bajo la figura de Juan Miguel Cabrera Bonilla, Jucarne), su consejo de administración sienta en la misma mesa además de Aguas Firgas S.A., Destilerías Arehucas S.A. —con Rafael Méndez — y a Miguel Saavedra Alvarado (Ahumados Canarios), con la secretaría de Rogelio Hernández, abogado en la órbita de Javier Suárez (Kalise). Es el músculo del consumo canario blindando el transporte de sus propios productos.
El seguro de vida de los 100.000 euros
El consejo de Socios Inversores Canarios se completa con un quién es quién del capital canario que no deja espacio a la improvisación. Aparece el Grupo Alisio Canarias Inversiones S.A., con José Julio Artiles, vinculando la solvencia de Satocan a la operación. Se suma Fund Grube S.A., el gigante del retail turístico representado por Dhiraj Manmohan Chhabria, y el Grupo Acosta Matos S.L., con José Acosta aportando el peso del sector inmobiliario y hotelero. La secretaría del órgano queda bajo la custodia de Carlos Saavedra (PwC), cerrando un círculo donde el retail, el turismo, la construcción y PwC se unen para controlar la entrada de mercancías.
Alisios: El orden bajo el sol
Salvo que haya salido, en Alisio la red de seguridad se extiende hacia las estructuras de apoyo donde hay figuras de peso pesado como Amid Achi a través de Depósitos Almacenes Número Uno S.A. y la presencia estratégica de Lanzateide (los Garzón de Montesano) en las delegaciones mancomunadas. El entramado cuenta con la vigilancia de Natalia Flick. No hay cabos sueltos; es una estructura diseñada para que Baleària opere en las islas, pero siempre bajo la atenta mirada —y la participación directa— de los dueños reales del suelo y el mercado canario.
A finales del pasado año, la respetada publicación digital ‘Puente de Mando’ de Juan Carlos Díaz Lorenzo daba una clave: «El estreno de Balearia Canarias será con el catamarán Mercedes Pinto, propulsado por gas natural licuado, a su entrega a comienzos de 2026 el más moderno y avanzado del mundo. Tendrá un gran impacto en cualquier línea en la que opere y, previsiblemente, en el puente marítimo entre ambas capitales. Cuestión que en Fred. Olsen entienden a la primera». Al final, entre el estruendo de las grúas y el silencio de los despachos, queda la certeza de que en estas islas ya no se aspira a la libertad, sino a una cadena de suministro que no obligue a los insulares a mirar jamás hacia el mar con las manos vacías.
Noticia escrita por José L. Jiménez. Editado y verificado por Raquel Molina. Información cruzada sin filtros institucionales. Este análisis no ha sido financiado por publicidad oficial ni condicionado por intereses de lobby.










