
El Puerto de Santa Cruz de Tenerife ha afianzado su posición como un centro neurálgico del tráfico de cruceros en el Atlántico, tras recibir la primera escala del buque Marella Voyager. Este evento fue formalizado ayer con la tradicional entrega de la metopa, simbolizando el compromiso a largo plazo entre la Autoridad Portuaria y la naviera Marella Cruises.
La jefa comercial y de Desarrollo de Negocio, Luz Marina Espiau, presente en el simbólico acto, destacó el placer de haber acompañado al buque en su primera escala, confirmando el éxito de la estrategia portuaria para atraer tráfico de alto valor logístico y turístico. El Marella Voyager se suma así a la lista de grandes buques que utilizan Tenerife para iniciar o finalizar sus itinerarios, consolidando al puerto como un motor económico clave para la isla.
El Marella Voyager no solo ha visitado la capital tinerfeña, sino que la ha designado como su puerto base para toda esta temporada. Esta decisión estratégica de la compañía refuerza significativamente la relación comercial entre la naviera y el enclave capitalino.
La elección de Santa Cruz de Tenerife como puerto base se sustenta en la confianza de Marella Cruises en la capacidad operativa y el atractivo del destino. Los directivos de la compañía han destacado públicamente la calidad de la infraestructura portuaria, la conectividad de la isla y la probada profesionalidad del entorno y los servicios técnicos del puerto.










