
Las restricciones técnicas y la complejidad jurídica han obligado al Gobierno de Canarias a descartar de forma definitiva la ampliación estructural en mar abierto del Puerto de Los Cristianos. Presionadas por el bloque institucional y empresarial de La Gomera —liderado por el presidente del Cabildo, Casimiro Curbelo—, las autoridades portuarias han archivado los planes de expansión periférica del nodo del sur de Tenerife. La estrategia se centrará exclusivamente en una reordenación interna del perímetro de la dársena para mitigar el estrangulamiento de la cadena de suministro interinsular, calificando de «irreales» los proyectos de crecimiento sobre el litoral protegido.
El colapso crónico de esta infraestructura portuaria, que actúa como el principal hub logístico de pasajeros y mercancías para las islas de La Gomera, La Palma y El Hierro, es el resultado directo de un desfase entre el desarrollo urbano-turístico de la zona y la planificación portuaria estatal. Tras la cancelación definitiva en años anteriores del proyecto alternativo del macropuerto de Fonsalía, Los Cristianos ha tenido que absorber un tráfico rodado (Ro-Ro) que supera las capacidades de sus accesos terrestres, afectando la eficiencia de las cadenas de valor agroalimentarias y turísticas de la provincia occidental.
El plan de contingencia impuesto por los sectores económicos occidentales limita las obras al suelo portuario ya consolidado, blindando la playa urbana y el núcleo de Los Cristianos de un impacto ambiental adverso. Las prioridades de inversión se concentrarán en la segregación del tráfico portuario de la red viaria urbana mediante un enlace directo a la autopista TF-1 y en el rediseño de las plataformas de embarque. Asimismo, el análisis macroeconómico sectorial cuestiona el solapamiento de horarios entre las principales navieras del mercado —Fred. Olsen y Baleària—, cuya coincidencia en las ventanas de llegada y salida agrava las retenciones en el istmo de forma corregible sin incurrir en costes de obra civil externa.
La resolución del conflicto técnico corta asimismo las vías de desvío de la carga general hacia el puerto industrial de Granadilla. Los informes de costes manejados por los cargadores advierten que Granadilla no solo presenta una climatología más compleja para los buques de pasaje y carga mixta, sino que incrementaría los costes operativos fijos debido a las tarifas de estiba y las mayores distancias de transporte por carretera. De este modo, la optimización de la planta interior de Los Cristianos se consolida como la única vía financieramente viable para asegurar el abastecimiento diario de las islas menores occidentales durante la próxima década.










