
Los registros oficiales de escala de la Autoridad Portuaria correspondientes al primer trimestre de 2026 evidencian el papel de las Islas Canarias en la reconfiguración del transporte marítimo global. Al margen del tráfico de cabotaje nacional y las líneas interinsulares, los datos brutos muestran que grandes graneleros y tanqueros transoceánicos utilizan los muelles de Las Palmas como una plataforma técnica indispensable en sus trayectos de larga distancia. La infraestructura insular opera como un punto de pivote para buques comerciales que dan soporte logístico a las rutas exteriores de Rusia y Ucrania en mitad de las restricciones derivadas de la guerra.
Naves de gran tonelaje bajo pabellones de conveniencia como Liberia, Panamá, Bahamas o las Islas Marshall recalan en el recinto grancanario para labores de avituallamiento o mantenimiento técnico. El análisis de las bases de datos expone itinerarios punto a punto que conectan terminales energéticas del Báltico y del norte de Rusia (Ust-Luga, Murmansk, Primorsk, Novorossiysk o Vysotsk) con economías emergentes de Asia, África y Sudamérica, registrándose también fletes estratégicos dirigidos a puertos ucranianos en el Mar Negro.
El eje del Báltico hacia las potencias asiáticas
Los flujos de carga pesada sitúan al puerto ruso de Ust-Luga como uno de los principales puntos de origen de este tráfico internacional. Durante el mes de enero, un granelero (Bulk Carrier) de 36.396 toneladas de arqueo bruto (GT) y bandera liberiana inauguró este corredor atlántico enlazando Ust-Luga con el puerto chino de Nanxiang. En el mismo periodo, un buque de características similares, con 46.982 GT y pabellón de Panamá, completó idéntica escala técnica antes de poner rumbo al terminal de Fangcheng, también en China.
El suministro industrial y energético detectado se extiende hacia el mercado de la India. Los datos de marzo detallan paradas logísticas en Las Palmas de dos graneleros de 35.837 GT y 40.042 GT que cubrían la ruta entre Ust-Luga y el puerto indio de Vizag. Asimismo, un buque de 44.218 GT bajo bandera de Portugal utilizó los servicios del puerto canario para cubrir el trayecto entre el Báltico y la terminal de Kandla, mostrando la participación de armadores de la Unión Europea en estos corredores comerciales de largo recorrido.
Intercambios energéticos con Brasil y el golfo de Guinea
Las rutas atlánticas registradas en el primer trimestre reflejan un movimiento cruzado con Sudamérica. El tanquero de productos petrolíferos «Zaliv Amurskiy» (u otra nave de 44.370 GT bajo bandera griega) recaló en la zona de fondeo procedente de Primorsk (Rusia) con destino final en el puerto brasileño de Itaqui. Los tránsitos inversos muestran buques de crudo de 28.069 GT con pabellón de Antigua y Barbuda que transportaban cargamentos desde Paranaguá (Brasil) de vuelta hacia las terminales rusas del Báltico.
El África subsahariana y el golfo de Guinea también aparecen integrados en esta red de escalas. Un granelero de bandera barbadense de 24.109 GT utilizó el puerto grancanario para cubrir el itinerario entre Vysotsk (Rusia) y Port Harcourt (Nigeria). Durante febrero, los registros muestran un buque de carga general de 12.936 GT navegando desde Murmansk hacia Tanga (Tanzania), seguido de cerca por otra nave de 17.027 GT con destino al puerto de Tema (Ghana).
El cordón umbilical con Ucrania
Pese al complejo escenario de seguridad en el Mar Negro, el Puerto de Las Palmas actúa como nodo de soporte para buques mercantes que mantienen activos los canales comerciales de Ucrania. Las bases de datos documentan que en enero de 2026 un granelero de bandera liberiana de 22.432 GT realizó su parada técnica en la isla cubriendo la ruta de importación entre el puerto de Onne (Nigeria) y la terminal ucraniana de Ilyichevsk (Chornomorsk).
En la misma semana, un buque gemelo de 22.137 GT, operando bajo el mismo pabellón, completó su escala logística tras zarpar de Richards Bay (Sudáfrica) con destino final declarado hacia el puerto ucraniano de Pivdenne. Estos movimientos constatan la viabilidad de los fletes de materias primas que, apoyándose en las estaciones de servicio del Atlántico, sostienen los flujos comerciales de las áreas en conflicto fuera del radio de control de las fuerzas militares en el Mediterráneo oriental.










