
La competitividad del sistema portuario canario no solo se mide en toneladas, sino en su capacidad para reformar un sistema de tarifas máximas que la CNMC califica de «opaco» y «desactualizado». El informe resalta que la falta de indicadores de desempeño públicos impide realizar comparativas reales de productividad entre los puertos del archipiélago y sus competidores. Mientras España destaca en rapidez en el tráfico de contenedores —situándose solo detrás de Noruega, Japón y Dinamarca—, en mercancía convencional y graneles, áreas clave para el abastecimiento interinsular, existe un margen de mejora sustancial.
Uno de los puntos más críticos señalados para el eje Las Palmas-Tenerife es la gestión de las concesiones demaniales. El supervisor denuncia la existencia de plazos de explotación superiores a los 30 años sin una justificación económica sólida, lo que bloquea la entrada de nuevos operadores. La CNMC propone la creación de un supervisor independiente y la actualización de los pliegos de prescripciones particulares, buscando que los puertos dejen de ser un cuello de botella logístico y se conviertan en motores de innovación.
Sin embargo, en puertos como los canarios, este avance se ve frenado por las ineficiencias en los Puntos de Inspección Fronterizos (PIF), que actúan como «cuellos de botella» burocráticos. El informe subraya que el coste de espera por motivos administrativos es un factor de disuasión para las navieras, tan relevante como las propias tasas portuarias.
El impacto de la infraestructura y los PIF en el lead time
La eficiencia técnica, según la evidencia citada por la CNMC, está intrínsecamente ligada a la calidad de la gestión: una mejora en la infraestructura portuaria del percentil 25 al 75 permitiría reducir los costes del transporte marítimo en un 4,1%. El análisis advierte sobre la necesidad de fomentar la inversión en automatización, un proceso que actualmente encuentra obstáculos en el marco regulatorio español. La introducción de procesos automatizados no solo reduciría el tiempo mediano en puerto —donde España ya registra valores competitivos en el segmento de portacontenedores—, sino que alinearía a Las Palmas y Tenerife con los estándares de los ‘Top 10’ puertos más rápidos del mundo, dominados actualmente por enclaves en China y la Península Arábiga.










