
El negocio del remolque portuario global exige una flexibilidad regulatoria que la legislación española continentales impide. Boluda Towage, la división de servicios marítimos del gigante logístico español, ha vuelto a demostrar la efectividad de las estructuras societarias internacionales para la optimización de activos pesados en mercados emergentes.
La compañía ha incorporado dos nuevos buques gemelos a su despliegue en el África Occidental recurriendo a un abanderamiento en San Vicente y las Granadinas, una fórmula de registro abierto que contrasta con la estricta normativa que defiende ante la Marina Mercante en España, donde cualquier servicio regular en aguas soberanas o de titularidad estatal exige de forma obligatoria el pabellón nacional y tripulaciones sujetas a los convenios domésticos.
La maniobra operativa se ha canalizado a través de IRES, una sociedad conjunta de carácter estratégico controlada por Boluda Towage en alianza directa con las autoridades portuarias de Abiyán y San Pedro. Esta corporación mixta actúa como el brazo ejecutor del operador en el mercado marfileño, permitiendo una integración vertical con las instituciones locales y facilitando la importación de bienes de equipo bajo condiciones fiscales y de registro de alta eficiencia organizativa. Con la entrega de las unidades bautizadas como VB Kudu y VB Nyala, la flota gestionada por la multinacional en Costa de Marfil alcanza un volumen de 14 remolcadores de gran potencia, consolidando el control de las maniobras de asistencia en una de las fachadas comerciales más dinámicas del continente.
El recurso a pabellones de conveniencia del entorno caribeño para embarcaciones que operan de forma permanente en terminales africanas responde a una lógica de costes y gobernanza laboral. La legislación marítima española prohíbe este tipo de triangulaciones para la prestación de servicios portuarios interiores, obligando al registro de las unidades en el pabellón nacional o, en su defecto, en el Registro Especial de Buques de Canarias (REBECA), supuestos que imponen cuotas estrictas de nacionalidad para los oficiales y cargas de cotización social europeas. Al transferir los activos directamente a una sociedad con gobernanza compartida en Abiyán y bajo pabellón de San Vicente, la firma elimina las restricciones de movilidad de las tripulaciones y optimiza el valor contable de los buques.
El Puerto de Abiyán, que actúa como el principal pulmón de importación y exportación para los países interiores del Sahel como Burkina Faso o Mali, requiere una modernización urgente de sus servicios técnicos para poder absorber la nueva generación de buques portacontenedores de gran calado. Las especificaciones técnicas de los nuevos remolcadores VB Kudu y VB Nyala están diseñadas para reducir los tiempos de maniobra en los accesos al canal de Vridi, optimizando el flujo del tráfico marítimo y disminuyendo el riesgo de congestión en los muelles de carga general.
La viabilidad económica del puerto de San Pedro, el segundo nodo comercial del país y pieza clave en la exportación global de cacao, también se beneficia de forma directa de esta ampliación de capacidad. El esquema de negocio desarrollado por Boluda Towage mediante el modelo de empresa conjunta con las autoridades portuarias locales sirve de blindaje institucional ante posibles cambios en las licitaciones públicas de servicios técnico-náuticos en la región. La compañía afianza así su condición de socio estratégico del gobierno marfileño, utilizando la flexibilidad de los registros internacionales para expandir su hegemonía en el Atlántico Sur mientras mantiene el control financiero desde su sede corporativa en Valencia.







