
En el Puerto de La Luz mantiene activos los protocolos de revisión sobre el portacontenedores Aquarius, tras el incidente registrado durante la madrugada del 20 de marzo en las proximidades de Lanzarote. El buque, de 140 metros de eslora y bandera lituana (IMO 9328651), permanece atracado mientras el colectivo de estibadores y técnicos de la naviera evalúan los daños en el trincaje y la deformación de las cubiertas superiores. La pérdida de 12 contenedores por la borda y el desplazamiento de la estiba, provocados por el temporal Therese, han obligado a una inspección exhaustiva del casco para garantizar la estanqueidad y la seguridad estructural antes de retomar su operatividad en la ruta Huelva-Canarias.
El seguimiento de las labores portuarias se centra en la descarga de los contenedores llenos que sufrieron movimientos de carga, una tarea de alta complejidad técnica que condiciona el calendario de retorno del buque al servicio regular. Alisios Shipping Lines, que incorporó el Aquarius el pasado septiembre para duplicar su capacidad operativa hasta los 700 TEU, supervisa los trabajos de reparación en un momento donde la fiabilidad de las frecuencias entre la península y el archipiélago es crítica para sectores como el del Plátano de Canarias. La rotación de mercancía refrigerada depende de la disponibilidad de estos buques tipo feeder, especializados en carga rodada y contenedores, frente a las limitaciones de volumen de los ferris convencionales.
Las inspecciones técnicas actuales determinarán si el Aquarius puede reincorporarse a su rotación habitual junto a otros buques de la flota como el Einstein o el Spirit, o si requerirá una estancia prolongada en muelle. Para las empresas importadoras y exportadoras de las islas, la monitorización de estas reparaciones es clave para ajustar sus planes de contingencia ante posibles retrasos en el suministro de corto radio. En un contexto de costes logísticos tensionados por la energía y la siniestralidad en las rutas atlánticas, la vuelta a la normalidad del Aquarius representa una variable necesaria para estabilizar las primas de seguro y asegurar la fluidez de las mercancías nacionales en el puerto grancanario.







